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viernes, 11 de mayo de 2018
El cadáver de Maggie sigue en el depósito once días después de ser hallada muerta
La llegada de un familiar, esperada para
principios de semana, es necesaria para incinerar a la joven intoxicada
con hojas de texu.
El cuerpo de Megija Bogdanivoca, Maggie,
continúa en el Instituto de Medicina Legal once días después de que
fuera encontrado en una casa de la aldea de Eros (Quirós). Las fuentes
consultadas indicaron que hasta la noche de ayer se desconocía cuándo
llegará algún familiar a Asturias para hacerse cargo de la joven letona
de 20 años para repatriar los restos.
También señalaron que "es normal"
que en casos así "se tarde porque a veces los trámites son complejos",
pero también se mostraron extrañados de no tener "siquiera una idea de
cuándo vendrán a por ella".
Maggie fue hallada el pasado 30 de abril en la vivienda de una familia
danesa en la que residía mientras sus habitantes estaban de viaje a
Barcelona. La mujer que la encontró, una joven londinense, señaló que ya
el día antes la había ido a buscar y que no le había contestado. Según
los resultados de la autopsia, la joven falleció como consecuencia de la
ingesta de hojas de texu, y se especula con la posibilidad de que fuera
en infusiones porque, según los testimonios de los vecinos del lugar,
ella les habría contado que su abuela solía tomarlas. Un relato que les
extrañaba, ya que el texu es un árbol muy venenoso y así se lo
advirtieron.
Los investigadores de la muerte de Maggie se pusieron en contacto con
la familia, que habría preguntado si la causa de la muerte había sido el
suicidio. Las fuentes consultadas indicaron que tras explicarles las
circunstancias en las que fue hallado el cuerpo, se les interrogó sobre
la vida y circunstancias personales de la joven con el objetivo de dar
por cerrado el caso. Sin instrucciones
Desde entonces, el cuerpo de Maggie continúa en el Instituto de
Medicina Legal a la espera de que su familia lo reclame para su
repatriación. Lo más habitual en estos casos es que se incinere, ya que
eso facilita enormemente los trámites, ya que la urna en la que se
guardan las cenizas se puede transportar en un bolso de mano.
Sin embargo, las fuentes consultadas ayer indicaron que de momento
nadie ha reclamado el cuerpo ni se han recibido instrucciones sobre el
modo de actuar, pese a que se esperaba que esta misma semana llegara
algún familiar.
Megija
Bogdanivoca era estudiante de segundo curso de Medicina en la
Universidad Stradins de Riga y hacía sólo dos semanas que había llegado a
la aldea de Eros, donde no se puede acceder en coche. Como no hablaba
español, con quien más se relacionaba era con la joven que la encontró.
fuente: http://www.lne.es/sucesos/2018/05/11/cadaver-maggie-sigue-deposito-once/2284509.html
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