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| CALDERONES Y SARDINAS |
Una madrugada de pesca aún con la oscuridad de la noche
presente, y disfrutando de una jornada
de mar tranquilo, donde solo se
escuchaban nuestras voces y el carrasqueo del carrete en cada lance, una de esas noches de mar en calma chicha,
como se conoce la mar con la tranquila y suave brisa y de olor a salitre, y el canto de las oscuras pardela acompañaba
como si rieran , donde transcurría una
pesca fluida con conversaciones del día a día,
y de todo un poco entre nosotros,
contar anécdotas de los años pasados.
En los días de pesca que recordábamos capturas de portada de
revista, grandes sargos, chopas, samas, Brecas, y demás variedades.