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| LUIS SECO DE LUCENA |
Junio llega sin hacer ruido,
como quien conoce la casa y entra despacio,
dejando abierta la puerta de la tarde.
El sol se demora más de la cuenta
sobre los tejados y los caminos,
y parece que quisiera contarnos algo
antes de esconderse detrás de los montes.
Las rosas respiran en los jardines,
el romero perfuma las veredas,
y el aire trae esa mezcla de campo y memoria
que nadie sabe explicar del todo,
pero que todos reconocemos.
Hay una luz distinta en este mes.
No es solamente el brillo del verano que se acerca,
es una forma de mirar las cosas,
como si el mundo, cansado de sí mismo,
decidiera por fin sonreír.
Al caer la tarde,
el horizonte se vuelve cobre y miel,
y las sombras alargan sus pasos lentamente,
igual que los recuerdos cuando regresan
sin haber sido llamados.
Junio tiene algo de promesa cumplida
y algo de deseo que aún espera.
Por eso los enamorados buscan los jardines,
las plazas silenciosas,
los bancos donde la noche comienza a encender sus primeras estrellas.
Bajo la luna, las palabras pesan menos.
Se dicen secretos que el invierno guardó en silencio,
se rozan las manos con una timidez antigua,
y un simple susurro basta
para llenar de música el corazón.
Hay besos que nacen en junio
como nacen las flores silvestres:
sin permiso, sin anuncio,
con la sencilla valentía de lo verdadero.
Y mientras la noche avanza despacio,
entre aromas de rosa y de romero,
la vida parece detenerse un instante,
como si quisiera escuchar mejor
ese rumor invisible de la felicidad.
Quizá por eso amo este mes.
Porque no necesita grandes gestos.
Le basta una tarde dorada,
un camino encendido por el sol,
una conversación que se alarga hasta la luna
y el temblor de una emoción compartida.
Junio es eso:
una luz que permanece en los ojos,
un perfume que vuelve desde la infancia,
una canción que nadie canta
y, sin embargo, todos llevamos dentro.
Cuando termina el día,
y el cielo guarda sus últimas brasas,
queda en el aire la certeza sencilla
de que la belleza existe,
y de que, a veces,
se llama junio.

Poema del verano
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