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| Don Julio muy enfadado |
Por Julio César González Padrón
Artículo de opinión
Cuando un Gobierno social comunista como el actual qué preside Pedro Sanhez, actúa como en una república bananera, la democracia está en peligro
Lo que el BOE ha publicado no es una simple convocatoria de plazas judiciales. Es un “aviso a navegantes”, un movimiento que recuerda —demasiado— a la forma de actuar de los “regímenes absolutistas” que manipulan las instituciones para blindarse. Y la indignación es masiva; “el 90% de las personas con las que he hablado está escandalizada”, alarmada y harta de que se juegue con la Justicia como si fuera un botín político de Pedro Sánchez. 700 nuevas plazas judiciales de ellas 125 a dedo. 125 sin oposición y 125 por afinidad política. Esto no es una reforma amigos. Esto es un “atropello institucional”.
Y es que así empiezan los regímenes que luego nadie sabe cómo frenar.
La historia es tozuda. Los dictadores no llegan declarando que van a destruir la democracia. Llegan diciendo que van a “modernizar”, “agilizar”, “adaptar”. Y mientras la gente mira hacia otro lado, “colocan a los suyos en los tribunales”, en los organismos de control, en las instituciones que deberían vigilarles y el primer ejemplo fue la maniobra de Pedro Sánchez nombrando a Conde Pumpido como presidente del Tribunal Constitucional, aunque entonces todos pensamos que de ahí no pasaría; pero, inmediatamente, Sánchez lo dejó claro, cuando dijo a aquello “¿De quién depende la fiscalía?
Lo que hoy se presenta como una “medida técnica” es, en realidad, “un paso peligrosísimo hacia la politización de la Justicia”. Un paso que recuerda a los manuales de los dictadores de “repúblicas bananeras”, donde el poder judicial no es un contrapeso, sino un instrumento del Gobierno.
La ciudadanía está harta, porque esto no es democracia, es manipulación
La reacción social es clara; “indignación, incredulidad y un profundo hartazgo”. La gente no es tonta. La gente sabe perfectamente que cuando un Gobierno se reserva 125 plazas judiciales para repartirlas entre los suyos, “no está reforzando la Justicia, está colonizándola”. Y eso, en un país que se dice democrático, es inaceptable.
La mujer del César, no solo debe serlo… y el hedor de la sospecha tira ya para detrás.
La Justicia debe ser independiente. Pero también debe “parecerlo”.
¿Y qué parece un sistema donde un ministro decide quién entra en la carrera judicial sin oposición? Pues, parece lo que es; “una maniobra para controlar el futuro”, para asegurarse jueces dóciles, para moldear la Justicia a conveniencia del poder político y ese hedor no es casual. Ese hedor es “peligro democrático”.
España no puede permitirse esta deriva
Un país serio no acepta jueces de partido. Un país serio no permite que el Gobierno meta la mano en la Justicia. Un país serio no tolera que se juegue con la separación de poderes como si fuera plastilina. Si esta medida prospera, no estaremos ante una reforma más. Estaremos ante un “punto de inflexión”. Un antes y un después en la independencia judicial. Un paso más hacia un modelo donde el poder político lo controla todo.
Y eso, sencillamente…, ¡No lo podemos, ni lo vamos a permitir!
Como conclusión, me atrevo a asegurar de que esto no es una reforma, es una señal de alarma democrática. Esto es un atraco a mano armada al pueblo español. Lo que está ocurriendo es grave. Muy grave. Es una advertencia de que se está cruzando una línea que jamás debería tocarse. La Justicia no es del Gobierno. La Justicia no es Pedro Sánchez, ni su ministro, Bolaños e La Justicia no es del partido de turno. La Justicia es de los ciudadanos. Y los ciudadanos —indignados, cansados y cada vez más conscientes— “no vamos a aceptar que se convierta en un instrumento político”.
Así que…, Pedro Sánchez y compañía, déjate de soñar con tu amigo el pana Maduro, que mira donde acabó. No me seas parejero y súbete atrás. Y tú maestro Zapatero, mejor es que le sigas la variada, que es mejor para los dos. Por cierto; no te preocupes por la más que segura residencia de señoritas para tus hijas, que lo mismo alguna presa le encarga uno de esos informes millonarios que tanto les gustan elaborar. Qué … ¡Casos se han dado!
¡Qué cosas!
Fdo: Julio César González Padrón
Marino Mercante y escritor
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