Director: Juan Carlos Melian Naranjo. contacto: teldehabla@gmail.com
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sábado, 29 de mayo de 2021

El Padre Báez lleva al juzgado de lo penal el vertido de residuos en el Puerto

                                  



El colectivo Amigos en Defensa del Medio Ambiente – AMA – que preside el sacerdote interpone denuncia por presuntos delitos ecológicos, de prevaricación y negociaciones prohibidas

domingo, 23 de mayo de 2021

AMA-Padre Báez tiñe de amarillo la protesta contra Chira-Soria

                              

El colectivo que preside el sacerdote Fernando Báez se echa a la calle para gritar contra el macro proyecto


miércoles, 19 de mayo de 2021

El sacerdote Padre Báez se enfrenta al proyecto Chira-Soria

                             

El popular Fernando Báez se arma frente al colectivo que preside y anuncia movilizaciones a partir de este sábado



El sacerdote Fernando Báez, conocido popularmente como Padre Báez, advierte de “movilizaciones y acciones contundentes” frente al proyecto Chira-Soria. En los últimos meses ha creado una plataforma de defensa de los intereses de los canarios, con miras a la protección del medio ambiente. AMA - Asociación en defensa del Medio Ambiente pretende alzar la voz contra las injusticias. 

domingo, 20 de abril de 2014

LAS UNIVERSIDADES TABAIBERAS DEBIERAN PRONUNCIARSE









ya es hora alguien haga un estudio sobre la tabaiba, que desvele cómo altera el ecosistema y su influencia en la población. Tesis por hacer, sobre cómo sobrevivir de la invasión total de tabaibas, que nos inundan, agobian y asfixian. ¿O es que acaso no altera el comportamiento humano -entre otros daños (a la misma tierra y a animales)-? ¿Tan ciegas están ambas universidades, que no analizan los cambios que las islas han experimentado con la sola y única forestación espontánea de tabaibas? ¿Piensan dar leche de tabaibas a los turistas y hacer queso con la leche de las mismas? ¿O no va siendo ya el momento, que se analice las alteraciones múltiples que ocasionan dicha planta? ¿O es que no creen las tabaibas no influyen en el medio, cambiando para mal y peor a cuanto es vida en las islas? .

jueves, 5 de diciembre de 2013

Tierra perdida en el campo:


En pocos años, se ha perdido toda la tierra de nuestros campos, que se han llenado de basura (retamas, tabaibas, veroles, acebuches, pinos, etc.). casi todos los que vivían del campo y en el campo, lo han abandonado por la presión que sobre ellos ejerció –y ejerce- el miedoambiente y el seprona, o lo que es lo mismo: el cabildo, único responsable del fin del sector primario, al no dejar hacer nada propio del sector. Hecho este, que ha llevado a varios campesinos al suicidio al ser condenados al hambre, paro, crisis y multas que no pueden pagar, y al no tener otra esperanza que la de la Otra Vida, al no poder alimentar a su familia, ni tener la posibilidad de sacar la comida de la tierra o de los animales que les prohíben tener o hacer, optan por la tragedia dicha. Sentados en sus casas, sin poder hacer otra cosa.

jueves, 31 de octubre de 2013

Silencio en el campo:




-       






     ya no se oye nada en el campo: está muerto
-        ya la esposa no llama al marido que cuida de la tierra venga a almorzar
-        ya no se oyen las cencerras de las ovejas y cabras
-        ya no croan las ranas
-        ya no se escucha el graznido de los cuervos
-        ya no se oyen a los pájaros canarios, ni a los otros
-        ya no rebuzna el burro
-        ya no relincha el caballo
-        ya no muge la vaca
-        ya no gruñe el cerdo
-        ya no cacarean las gallinas
-        ya nadie silva en el campo
-        ya nadie canta al sembrar
-        ya nadie canta la tabla de multiplicar
-        ya nadie canta en al trilla
-        ya nadie canta segando
-        ya nadie canta pastoreando
-        ya nadie canta

jueves, 17 de octubre de 2013

Robos en el campo:

PADRE BAEZ

Por si era poco, lo mínimo que se tenga (plante o críe), se lo lleva los amigos de lo ajeno (los ladrones [o pobres desgraciados, antes de morir de hambre, que cogen lo que trinquen, bien para comerlo o venderlo]). Grave es la situación del campo. Y vale lo del dicho: “a perro flaco, le van todas las pulgas”. Les cuento:

-        Frutas: sucede, que va usted y tiene –pongo por ejemplo- un naranjero, y no solo les roban las naranjas, sino que –como lo hacen casi siempre de noche- rompen gajos del árbol, al tirar –sin consideración- de las ramas para vaciar el naranjero, con lo que se le hace doble daño al propietario o dueño.

-        Papas: que ya nadie planta papas, porque cuando las va a coger, alguien se le ha adelantado, y se encuentra el cercado vacío, y casos en los que hasta han cortado la rama, y las han colocado –como si fuera suyo- en las orillas del cercado, para que no moleste a la acción preceptiva.

jueves, 10 de octubre de 2013

Presentación de la cueva de los guanches:






PADRE BAEZ




Estamos acostumbrados a oír hablar o ver arqueología, con referencia a:
 poblados, necrópolis, grabados, cerámica, material lítico, etc., y nos olvidamos que si hay una manifestación en grandísimo número, son las cuevas, que mucho más allá que la pintada de Gáldar, poco o nada se dice de ellas, a pesar de la información que nos dan y el valor que tienen en sí, y que pasan desapercibidas, habiéndolas en todas partes y en gran cantidad. En nuestro caso –y así aparece en el libro que les presento-, la cueva es algo más que una oquedad en el terreno, es mucho más. Ahora comprenderán, no es fácil resumir 420 páginas en tamaño 14 de letra de Microsoft Word, que en letra apretada dice lo mismo, y que encierra mucha información, y tanta, que abierto el libro por cualquiera de sus páginas, es como si fuera el comienzo, final y resumen fuera. He pretendido llenar un hueco en al bibliografía, con el que cumplo con es segundo escrito de una trilogía, que comencé con “Arquitectura Guanche”, y les reservo para más adelante el que la cierra, con “La Torreta Guanche”. Les puedo decir con toda verdad, y no hace falta esfuerzo alguno entenderlo, que cada ocasión de salida al campo, excursión, marcha, etc., 

jueves, 3 de octubre de 2013

Peligros en el campo (algunos):


Las zarzas: son como una manta que se echa encima de árboles, paredes, cubren los barrancos, los cercados, y va secando cuanto caiga bajo su sombra, impidiendo el paso por donde avanza y cada vez se come más y más terreno, desapareciendo cultivos, alpendres, caminos, etc.

Las cañas: en otro tiempo en las orillas de los cercados como complemento y ayuda de la comida de los animales, ahora sin animales y sin cultivos, van invadiendo los cercados, hasta desparecerlos, al copar la tierra sin cultivo, y se está emboscando por todas partes, inutilizando la tierra.

Las tabaibas: Ya cubre tres de cuatro partes de toda la isla, y tanto que le ha cambiado el nombre (gran tabaibal, en lugar de gran canaria [ya pájaros canarios no se ven por ningún lado]), lo llena de leche venenosa, sin ningún bien sino con la intención de cubrir en unos pocos años, la cuarta parte que queda sin ella, propagándose con gran vertiginosidad.

Las retamas: se están convirtiendo en arbustos mayores, que entroncándose y entremezclándose son una barrera que avanza –al igual que las otras malezas- empobreciendo la tierra al volverla improductiva, pues es planta que no admite otras, sino que lo llena todo en lucha paralela con las tabaibas, y curiosamente ambas con la mayor protección, para inutilizar la agricultura y la ganadería.

El yerbazal: que al no ser objeto de alimentación para una ganadería casi desaparecida y a la cual no se la puede –por protección- alimentar con nada de lo que fieramente surge de la madre tierra, se llena toda ella y lo copa todo, sin que nada se pueda segar, ni pastar o comer por parte de los animales, y que al secarse y quedar como materia previsible para incendios, tenemos la luz roja de alarma, sin medida preventiva, salvo un ejército que la vigila de más de 200 bomberos, sin más beneficio.

Ausencia del ganado: esto supone que al comer hierba traída de fuera en barcos y contenedores, con granos y piensos, la hierba de aquí ni la prueba el ganado, que sería el mejor antídoto contra los incendios, si se les soltara, pero hay intereses creados, para que eso no ocurra (el alimentar el ganado con lo que produce la tierra mejor del mundo, con los mejores y más variados pastos, que los mismos animales ayudan a su mantenimiento, desapareciendo endemismos, precisamente por falta de ellos.

El miedoambiente: es el ejército del cabildo, que vigila y controla el territorio, impidiendo que el agricultor y el ganadero no toque absolutamente nada de la tierra, multando de continuo y a todo el mundo, haga lo que haga, con la mala y ruin intención que se abandone todo el sector primario, para volver la tierra en un estado salvaje, para planes ocultos de futuro imprevisible, con la disculpa de proteger lo que precisamente destruyen por falta de acción controladora.

El seprona: el otro ejército que apoya al anterior y es el segundo y más temible brazo del cabildo que reprime, asombra y asusta al desprotegido campesino, al que no le permite ninguna acción por más tradicional y sustentatoria que sea. Es el ejército verde, contra lo verde que ataca con un fin recaudatorio total, sin humanismo alguno, ni respeto a la Historia ni a las personas, ayudando a que el paro vaya en aumento y crezca el suicidio del cual son cómplices indirectos.

El cabildo: este es el mayor enemigo, y por ello debiera haberlo puesto en cabecera. Es el culpable de todo lo anterior y más, de lo que solo pongo unos cuantos ejemplos, y ello por mor de la brevedad y evitar el cansancio del lector. Razón ésta –entre otras- para las que tan dañino como mortal grupo deba desaparecer, para que podamos vivir como siempre se vivió de nuestro campo, y no de los del mundo que cultivan y cuidan animales para nosotros, enfermándonos con la basura que nos mandan.

Resumen globalizador: Se cargan el campo, se cargan el paisaje, se cargan los valores de la ganadería, se cargan los valores de la agricultura, se cargan la tradición, se cargan la justicia, se cargan la producción autóctona, se cargan la sostenibilidad, se cargan el futuro...

El Padre Báez.


jueves, 26 de septiembre de 2013

Para trabajar en el campo:

PADRE BAEZ

Para trabajar en el campo, ciertamente hay que amarlo, y esta seducido por él. Sin embargo, se están acercando algunos, que nunca han trabajado en el campo, ni saben lo que es el campo. Puede ser un sueño de alguien o de algunos, pero si no se ha heredado, y vivido de pequeño, no hay forma de que prenda. El campo, hay que conocerlo. Es posible, que los advenedizos, trabajen de forma similar, pero con resultados bien diferentes. La cultura del campo, no se adquiere con clases, y menos con libros. Los hay que saben mucho del campo, peor experimentalmente están muy lejos de él y solo con teorías, que de poco o nada sirven. ¡Cuánta sabiduría se está enterrando, con la muerte de los últimos campesinos! No se puede entender el campo, sino de la mano –es un decir- del campesino. Ellos (los campesinos), tienen una visión global de la agricultura y de la ganadería, sin que se les esconda ningún secreto. 

jueves, 25 de julio de 2013

Los hijos del campo:








AUTOR , PADRE BAE
Jamás pensé, que como sacerdote, me tenía e iba a ocupar de defender el campo, habiendo políticos, sindicatos, gente del gremio, periodistas, economistas, analistas, sociólogos, etc., etc., que debían hacerlo en lugar de un pobre cura. Y, ante el silencio de los antes citados y más, uno se ha erigido en vocero y defensor, en portavocía de pastores y agricultores, que ponen en mi humilde persona sus quejas, al saberme como único intercesor, y al encontrar todas las puertas cerradas y el silencio más absoluto frente al drama que grita tragedia, miseria, desolación, abandono, suicidios, etc.

jueves, 18 de julio de 2013

Incertidumbre en el campo:









AUTOR, PADRE BAEZ

La situación en el campo, después de que el cabildo tabaibero que padecemos, haya decidido acabar con el campesinado (un pastor con mil cabras, no puede sacarlas a pastar, ¡con toda la hierba que hay y tenemos, y tiene que comprar contenedores de hierba traída desde cataluña [negocio redondo para el cabildo tabaibero], y es un ejemplo, como el de no poder tocar una de las muchas veces millonarias tabaibas que tenemos o hay), hechos que podemos calificar de guerra civil, sin que el campesino grandemente debilitado se rebele, ni tenga capacidad de reunirse, agruparse o coaligarse, y así el seprona y el miedoambiente campea a sus anchas por todo el campo, acosando, persiguiendo y multando por hechos insignificante y ridículos (nuevo fariseísmo o cumplimiento de la ley al pie de la letra del cabildo tabaibero).

jueves, 11 de julio de 2013

HERIDAS ABIERTAS EN EL CAMPO


                                                          



autor padre baez

Están cayendo “bombas” en el campo. Nadie trabaja ya en el campo. El campo sufre hambre. El campo vive en un constante conflicto. Los intestinos del campo –en el campo- andan vacíos. Se huele a muerte. La situación es gravísima. El campo no va a sobrevivir. Operan fijo en el campo, contra el campo. Perforan la única fuente de economía. El campo ya, no tiene peso. El campo –imposible- no se recupera. Ya, hay heridas irreversibles. En el campo, todos son víctimas. El cabildo provoca enfrentamiento con su miedoambiente y el seprona. El campo, está desarmado. Las fuerzas, las tiene el tripartito (Cabildo-seprona-miedoambiente). El conflicto surge porque no dejan hacer nada. No se puede ejercer la agricultura; tampoco la ganadería. Está todo protegido. El campo, no es independiente. Está cerrado, protegido, vigilado. Cabra, no se ve ninguna; los pastores, desaparecidos. Se vive en la miseria. El campo se ha quedado sin derechos. No se permite hacer nada, absolutamente nada. En el campo, falta la paz. Se perdió la esperanza.

miércoles, 3 de julio de 2013

Hay que curar al campo:










autor : padre baez

El campo vive una grave enfermedad terminal, y está en su etapa final. Esto supone para los campesinos un vivir en un gran sufrimiento, tristeza y angustiado. El cabildo con el seprona y el miedoambiente es un cáncer malo, mortal. Se vive pendiente de la situación, y es que al enfermo, no se le aplica ninguna terapia, no se habla de la enfermedad, se elude tomar el pulso, la tensión, la fiebre. No se le hace analítica alguna. Simplemente, no se atiende al enfermo, que muere sin asistencia o preocupación por el paciente. La verdad, que precisamente, por falta de diagnóstico, ni siquiera sabe uno bien si se trata de cáncer o si de una esclerosis, que como es sabido se trata de una enfermedad degenerativa, y tal vez hasta tenga a ambas y aún más males o enfermedades. Por supuesto, que uno, impotente lucha porque esto no acabe o termine, y hasta por que se cure y sane, se recupere y vuelva a tener la salud perdida. Algún remedio paliativo debe existir, pero si los “médicos” se niegan a aplicar al enfermo olvidado, no hay nada que hacer. Lo que está claro, es que no se alivia dolor alguno del enfermo, que sufre y padece, sin esperanza de curación alguna.

miércoles, 19 de junio de 2013

Gravedad en el campo:










AUTOR . FERNANDO BAEZ

La conciencia está dormida en el campo. Solo hay silencio sobre el campo. No hay solidaridad con el campo y el campesinado. La situación es de sufrimiento. El campo, está retenido. Se está contra la dignidad del campesino y del campo. Nadie abre la boca en defensa del campo. El campo está practicando la no-violencia de Gandhi, pero sin eficacia alguna. El campo resiste y no actúa. No se interpela a nadie. Nadie se compromete a nada, nadie interpela a las “autoridades”. El campo está alambrado. Las leyes miedoambientales vulneran al campesino. Son leyes que hieren la sensibilidad del campesino, y lo deshumaniza. Las políticas, están contra el campo y los campesinos. El campo está encarcelado, y sin embargo, nadie lo denuncia. El campo, está retenido. Están todos muy equivocados. El campo está encerrado en sí mismo (esa es la cárcel). Miedo ambiente y el seprona (el cabildo), le pone rejas al campo y encierra al campesino. Los políticos se oponen al campo. Castiga al campesino. Vulneran la dignidad del campesino. Privan de libertad al campesino. Controlan al campesino en cualquiera de sus movimientos, de forma y manera excesiva y traumática (multas elevadísimas por nimiedades). Son tres los que sufren la pérdida de humanidad: los que padecen este acoso, los que lo aplican y a la sociedad que tolera estas prácticas contra el campo y el campesinado. Agreden de continuo al campesino. Atacan al campesino. Se deshumaniza al campesino. Se considera al campesino como fuente de recaudación, al que nada se le permite producir. Es una violación en toda regla. Se normaliza la acción del miedoambiente y el seprona (el cabildo). Se cambia a mentalidad del campesino, contra el campo. Desaparece una cultura. Se vuelve extremadamente difícil vivir en el campo y del campo. Se está dejando huellas terribles en el campo (protección divina a las multimillonarias tabaibas que ocupan ya tres de cuatro partes del terreno grantabaibero, como ejemplo, entre miles otros absurdos y ridículos). Nadie defiende la dignidad del campesino. Nadie condena la actuación cabildicia contra el campo. No se respeta al campesino, por más anciano que sea y menor cada vez más su número. Hay un combate estructurado contra el campo y el campesinado. El campo padece una grave injusticia, que nadie denuncia. Ningún medio presta atención a estas gravísimas noticias. Se vulneran derechos humanos. El campesino es víctima de abusos inmedibles. Se perpetua esta situación a la que no se le ve merma, sino aumento. Faltan palabras para describir lo que está pasando en el campo, y nadie grita en su defensa. Se desprecia al campo y a los que en él viven y en él trabajaban. Se hiere impunemente al campesino (multas y sanciones por todo y por nada). No hay esperanza. Hasta los del Evangelio callan. La Iglesia lo ignora. Cáritas no se entera. Nadie dice nada. Todos callan. No hay una sola voz que denuncie la situación que va más allá del atropello. Se pierde la gran riqueza que cada campesino atesora en su interior, que desaparece. Nadie opta por la defensa del campo y de los campesinos. Todos optan por el silencio y la callada. Lo que consumimos todo viene de fuera. Parece la sociedad grantabaibera es una sociedad zombi, que no se entera y vive drogada con el fútbol diario y constante. Nadie lucha en defensa del campo y de los campesinos. El campo sufre la presencia constante y omnipresente del seprona y del miedoambiente con el cabildo en su parque móvil. Ya es urgente unirnos para defender al sector primario (cada vez más hay menos turistas). No hay grupo, ni asociación que defienda el campo. Hay algunas siglas engañadoras y que se aprovechan los que las detentan. Los sin papeles son mejores tratados que los campesinos nuestros; los inmigrantes, tienen mejor suerte que los campesinos; los campesinos son los peores en todo. No se le ve porvenir al campo (salvo como pistas para correr). Los caminos del campo, se rehabilitan para carreras, sin más (no para el paso de ganado o tránsito para el cultivo). Nuestro silencio, nos hace responsables y cómplices. Es el mal mayor. La banalización es tanta, que se ha puesto en marcha una serie de leyes y normar, reglamentos y artículos, que destruyen el campo y al campesinado. Y todo ello, por nuestra falta de implicación social o política, por nuestra negligencia. Las conciencias como si estuvieran dormidas (ciegas por el fútbol y el carnaval). Oscuro se ve el futuro de leyes contra el campo y el campesino. Se degrada el campo, y nadie reacciona, las conciencias están dormidas. El trato es denigrante (endofobia). Hay alarma en el campo, pero nadie la oye. Se retrocede en el campo, aceleradamente. Se limita toda acción en el campo, y se persigue al campesino. Se estigmatiza al cada vez más pobre campesino, al que se le controla hasta en la más mínima acción, toda punible, que lo paraliza. El agro, desaparece...

El Padre Báez.


miércoles, 12 de junio de 2013

Gravedad en el campo:










AUTOR : PADRE BAEZ

La conciencia está dormida en el campo. Solo hay silencio sobre el campo. No hay solidaridad con el campo y el campesinado. La situación es de sufrimiento. El campo, está retenido. Se está contra la dignidad del campesino y del campo. Nadie abre la boca en defensa del campo. El campo está practicando la no-violencia de Gandhi, pero sin eficacia alguna. El campo resiste y no actúa. No se interpela a nadie. Nadie se compromete a nada, nadie interpela a las “autoridades”. El campo está alambrado. Las leyes miedoambientales vulneran al campesino. Son leyes que hieren la sensibilidad del campesino, y lo deshumaniza. Las políticas, están contra el campo y los campesinos. El campo está encarcelado, y sin embargo, nadie lo denuncia. El campo, está retenido. Están todos muy equivocados. El campo está encerrado en sí mismo (esa es la cárcel). Miedo ambiente y el seprona (el cabildo), le pone rejas al campo y encierra al campesino. Los políticos se oponen al campo. Castiga al campesino. Vulneran la dignidad del campesino. Privan de libertad al campesino. Controlan al campesino en cualquiera de sus movimientos, de forma y manera excesiva y traumática (multas elevadísimas por nimiedades). Son tres los que sufren la pérdida de humanidad: los que padecen este acoso, los que lo aplican y a la sociedad que tolera estas prácticas contra el campo y el campesinado. Agreden de continuo al campesino. Atacan al campesino. Se deshumaniza al campesino. Se considera al campesino como fuente de recaudación, al que nada se le permite producir. Es una violación en toda regla. Se normaliza la acción del miedoambiente y el seprona (el cabildo). Se cambia a mentalidad del campesino, contra el campo. Desaparece una cultura. Se vuelve extremadamente difícil vivir en el campo y del campo. Se está dejando huellas terribles en el campo (protección divina a las multimillonarias tabaibas que ocupan ya tres de cuatro partes del terreno grantabaibero, como ejemplo, entre miles otros absurdos y ridículos). Nadie defiende la dignidad del campesino. Nadie condena la actuación cabildicia contra el campo. No se respeta al campesino, por más anciano que sea y menor cada vez más su número. Hay un combate estructurado contra el campo y el campesinado. El campo padece una grave injusticia, que nadie denuncia. Ningún medio presta atención a estas gravísimas noticias. Se vulneran derechos humanos. El campesino es víctima de abusos inmedibles. Se perpetua esta situación a la que no se le ve merma, sino aumento. Faltan palabras para describir lo que está pasando en el campo, y nadie grita en su defensa. Se desprecia al campo y a los que en él viven y en él trabajaban. Se hiere impunemente al campesino (multas y sanciones por todo y por nada). No hay esperanza. Hasta los del Evangelio callan. La Iglesia lo ignora. Cáritas no se entera. Nadie dice nada. Todos callan. No hay una sola voz que denuncie la situación que va más allá del atropello. Se pierde la gran riqueza que cada campesino atesora en su interior, que desaparece. Nadie opta por la defensa del campo y de los campesinos. Todos optan por el silencio y la callada. Lo que consumimos todo viene de fuera. Parece la sociedad grantabaibera es una sociedad zombi, que no se entera y vive drogada con el fútbol diario y constante. Nadie lucha en defensa del campo y de los campesinos. El campo sufre la presencia constante y omnipresente del seprona y del miedoambiente con el cabildo en su parque móvil. Ya es urgente unirnos para defender al sector primario (cada vez más hay menos turistas). No hay grupo, ni asociación que defienda el campo. Hay algunas siglas engañadoras y que se aprovechan los que las detentan. Los sin papeles son mejores tratados que los campesinos nuestros; los inmigrantes, tienen mejor suerte que los campesinos; los campesinos son los peores en todo. No se le ve porvenir al campo (salvo como pistas para correr). Los caminos del campo, se rehabilitan para carreras, sin más (no para el paso de ganado o tránsito para el cultivo). Nuestro silencio, nos hace responsables y cómplices. Es el mal mayor. La banalización es tanta, que se ha puesto en marcha una serie de leyes y normar, reglamentos y artículos, que destruyen el campo y al campesinado. Y todo ello, por nuestra falta de implicación social o política, por nuestra negligencia. Las conciencias como si estuvieran dormidas (ciegas por el fútbol y el carnaval). Oscuro se ve el futuro de leyes contra el campo y el campesino. Se degrada el campo, y nadie reacciona, las conciencias están dormidas. El trato es denigrante (endofobia). Hay alarma en el campo, pero nadie la oye. Se retrocede en el campo, aceleradamente. Se limita toda acción en el campo, y se persigue al campesino. Se estigmatiza al cada vez más pobre campesino, al que se le controla hasta en la más mínima acción, toda punible, que lo paraliza. El agro, desaparece...

El Padre Báez.


miércoles, 29 de mayo de 2013

Economía y campo:









  

AUTOR : PADRE BAEZ

A nadie se le debe esconder, que la crisis, deteriora las relaciones sociales y a la misma sociedad. También es sabido, que el capitalismo, vive de las crisis. No es ésta la primera (y no hay –ni aquí cabe- tiempo para hacer un repaso a la Historia de los dos últimos siglos). A las anteriores crisis, se les dio –resumo- respuesta y solución, contrariamente a la del presente, en la que el Gobierno, -equivocadamente- solo hace recortes. Y esta es la razón, por al que los Gobiernos, nos hunden cada vez más, en la misma crisis, que va en aumento. Solo rescatan a los Bancos. Subvencionan a los Bancos. Y el desempleo crece. El paro va a más. Y la pregunta es; ¿podemos dar trabajo? Cierto, la respuesta es difícil darla, pero la solución viene o pasa por ocuparse de atender a las personas. ¿Otra solución? La respuesta está o es: repartir entre todos el trabajo (el que tiene trabajo lo comparta con otro o reduzca su horario (aunque cobre menos), para que otros puedan también trabajar. Pero, ningún partido político hace propuesta alguna al respecto. La verdad, no es que sobre gente, sino que habría que cobrar un salario algo menor. Está a la vista, cómo el bienestar social (salud, ancianidad, enseñanza, urbanismo, etc.), va a menos, y todo ello, porque el Gobierno, no tiene dinero. El Gobierno, ingresa poco y gasta demasiado (muchísimo). Y solo hace subir los impuestos todos. Y está a la orden del día el fraude fiscal, que comenzando por el de todo el mundo, está el de los Bancos; también las empresas, y nada digamos de los que tienen grandes fortunas. Y esto hace (repito), se deteriore el estado de bienestar social. El Estado, gasta, y gasta sobremanera en gasto militar –es un ejemplo- y ello, fuera de toda órbita, es excesivo (diariamente 52 millones de euros), y ello, sin amenaza alguna de nadie se gasta lo dicho, en preparar una defensa, preparándose para la guerra. Y, el Gobierno, nos engaña (escondiendo estos gastos militares), gastando de forma inútil y absurda (por ejemplo en un avión de combate, que no hace falta, y en ello 1.300 millones de euros, para descongelar las presiones, es decir: ¡tonterías!). Pero el otro gran tema, es la ayuda a los Bancos. Los Bancos no deben ser salvados. Hay que dejarlos hundir y condenar a la cárcel a los banqueros. Es una vergüenza, que ningún banquero pase por la justicia, y sí quien robe una gallina. No hay que salvar a los Bancos (los clientes están salvados). Hay o habría que dar un golpe a la crisis. Hay que empezar a luchar. Y, la agricultura es básica en todo esto que precede: La agricultura arreglaría en gran medida o gran parte el asunto; pero tenemos que luchar contra los transgénicos; deben desaparecer las subvenciones; y es que lo primero (sector primario), es la agricultura; de ella la alimentación, y sin embargo contrariamente ayudan al Banco y no a la agricultura. Y tenemos además, que el trabajo es indispensable, que el consumo está destruyendo el planeta, y tanto que podemos decir el mundo está enfermo, y contrariamente, tenemos unos medios de comunicación sociales tales, de los que de por ellos, nada sabemos, y ello porque ningún periódico dice absolutamente nada de lo que precede o queda atrás o más arriba, en este escrito-comentario. Periódicos que callan. No informan, sino que nos engañan y distraen –como los otros Medios (televisión y emisoras de radio)- con fútbol todos los días -día y noche-, y a todas las horas de la semana, fútbol con el que nos imbecilizan, y por si era poco ahora de forma constante nos idiotizan. Y, todo esto pudiera cambiar, siempre que nos unamos y asociemos; hay que trabajar en ello; y hay que perder el miedo (incluso ¡no pagar!). Somos unos miedosos. Hay que denunciar, hay que hacer una labor de lucha...

miércoles, 15 de mayo de 2013

Centenario maldito para el campo:

AUTOR : PADRE BAEZ


Este año, se ha cumplido con un maldito centenario: el del cabildo. El cabildo ha logrado acabar con la agricultura y con la ganadería, gracias a las multas a los campesinos, de los que se mantienen, esa obsoleta institución, que repite el gobierno autónomo y nos engrosan un súper o doble, bis u otro gobierno más, donde solo ha creado conflictos en la sociedad, ha alimentado un para-ejército militar que controla la situación campesina, y ha llenado de leyes ridículas y absurdas el campo, y ha echado del mismo a sus moradores de siempre, para dejar que la tabaiba se expanda por todas partes. Reina pues, el desconcierto en el campo, donde el cabildo no permite hacer nada absolutamente, sin que encuentre rebeldía en contra sino sumisión y miedo por las elevadísimas multas con las que sanciona lo más elemental (limpiar un camino, plantar un olivo, quemar dentro de un bidón la poda de un ciruelero, etc., etc.), sembrando no ya de miedo, sino de terror al campo y al campesinado, que ha perdido el control del campo, según estaciones, costumbres y tradición (ya ni se poda, ni se cultiva, ni hay ganadería [el pastoreo desaparece, vacas ya no quedan, las cabras a menos, etc.]). El campo se halla metido en un proceso de destrucción total. El campesino ya ni es dueño de sus propias propiedades, y todo ello, nos está haciendo los más pobres del mundo, sin que nadie se enfrente al poder absoluto de una dictadura con careta de democracia, donde no hay diálogo, y menos consulta alguna, y solo cabe pagar y callar. Los helicópteros del cabildo vigilan toda acción (hasta tal punto, que mientras un grupo de campesinos, hacían algo, al sobrevolarlos, uno de ellos en plan de broma, levantó el cuchillo, haciendo gesto de picarlos, y al rato ya estaba el seprona, deteniendo sin preguntar quién fue el que bromeó con dicho gesto, y no sigo con la que le cayó al pobre, porque estoy seguro, ustedes mis amigos, no se lo iban o van a creer). Pero, más allá de los helicópteros por el aire, por tierra hay un enorme despliegue de coches y humano, que lo controla todo, cual si de terroristas vigilados se tratara. Se ataca al campo más fértil del mundo, y nadie rescata al campo de este ataque constante y continuo. Es decir, han ocupado el campo, y no se marchan, sino que aumenta el personal y los automóviles en vigilancia día y noche y sobrevuelos. Costosísimo debe ser y es, el gasto de tanta maquinaria y personal, para evitar el campesino no haga nada en su tierra, en el campo. Se trata de un poder militar, con tropas con armas de multar, que matan (suicidios como única salida y huida de la cárcel y de pagar con lo que no tiene, ni para comer, al no permitirles tener una cabra, ni un cercado de papas, que se lo controlan todo y siempre encuentran motivos para multar (alguien planta un olivo, y le multan con 600,00 euros, por la hierba que arrancó para plantar el olivo, y como éstas, tantas que rayan la idiotez y la simplonería, como es la del caso, preferir crezca la hierba que se seca antes que plantar un olivo que da fruto y comida por tanto). Ya existe el riesgo, de que desaparezcan los cada vez menos campesinos que persisten en sus casas, sin poder pisar sus tierras, ni tener un animal, a no ser que sea uno o más perros. Exhiben pues, uniformes con gafas negras, gorros y ropas fluorescentes, con otros elementos que no son de relatar, actuando como verdaderos colonos, que machacan al pueblo esclavo con castigos muy severos (la ruina y la muerte), con tal de conseguir sus objetivos: todo se llene de tabaibas, y el campesino abandone su tierra, su casa, su todo, hasta la vida cada vez más (todo esto en silencio). Se acabó ya el trabajo en el campo. Al campo lo han convertido en pista de carreras, única actividad permitida, pero que en nada beneficia al campesino, con el deterioro del medio ambiente consiguiente. O sea, persiguen al campesino, por serlo, sin más, impidiendo ejerza su profesión, y se refugie en el interior de sus casas, sin más que esperar pasen los días, con miedo y el susto metido en el cuerpo, pues andan al acecho, y cuales gatos al ratón, caen sobre pobres e inocentes víctimas con abusos y atropellos a su dignidad, impidiéndoles el simple sobrevivir de sus tierras y animales, como así ha sido desde que el mundo es mundo. No hay presidente, ni consejero, ni alcalde, ni concejal alguno, institución o siglas de ninguna ideología que se ocupe y preocupe de algo tan grande y de tamaña magnitud. La solución, pudiera venir de otras instancias y de fuera del archipiélago, pues nadie de aquí, toma partido a favor del campo y de los campesinos, a los que se les trata cuales si fueran apestados. La situación, debiera saltar a la comunidad internacional, pero tenemos una prensa y otros medios tan desgraciados, que comprados, nada deja pasar en contra de esta actitud mafiosa y criminal contra el campesino y su campo vetado, por parte del cabildo, miedo y el sepro. Perversa es la acción del cabildo sobre el campo y los suyos. Nuestro campo, daría de comer al mundo, si lo dejaran cultivar y criar el ganado; sin embargo se importa del mundo entero lo que aquí es –o sería- de calidad superior e inimitable. El cabildo, solo hace mantener su estrategia de destruir cualquier resto del sector primario que se mueva. Sueña el campesino, con el retorno de y a su vida anterior, sin que esperanza alguna se vea, sino que cada vez se cierra más y más las puertas. Y frente a los miles y miles de agricultores y pastores desaparecidos, alardean la creación de una insignificante huerta para diez estudiantes de agricultura, alumnos de la granja del cabildo que con guantes, dentro de dos años comenzarán a producir algo, ¡a saber qué, y qué significa ese volver de un insignificante número de inexpertos nacidos en el asfalto capitalino, a donde están trasladando –para el engaño y el veneno- los nuevos cercados de cultivo, entre el humo contaminante de los coches y los residuos de cloacas, robadas al mar. Se han perdido fincas, comidas por las zarzas que se enseñorean encima de los árboles frutales ahogándolos y las cañas avanzan sin ser detenidas comiéndose los cercados de orillas hacia el interior, volviéndolos intransitables y estériles, y no te permiten limpiar ni cortar nada, porque todo lo tienen protegido. No se entiende una política tan errática y absurda, negadora de la producción propia y destrozadora de la Historia, etnografía, tradición, costumbres, vida, trabajo, etc. El problema es más que grave. La represión es brutal; se acaba con la identidad. Doblegado anda el campo ante el cabildo y su doble ejército (seprona y miedoambiente), que persigue al campesino, con quien se revancha soezmente, faltos de educación y violando sus propiedades de continuo. Se reprime al campesino a la inacción, a la pasividad, a la inmovilidad. Nada se recupera, sino que cada vez más todo se asilvestra y tupe o cierra. Y ello, sin alarma por parte del campo, que se esconde, sin más y huye. Desestabilizado anda el campo. Es patrullado a todas horas y a la vez, y tanto que entre ellos se molestan al cruzarse e ir en la misma dirección varios durante todo el tiempo. El campesino se siente incapaz frente a tanto uniformado y multas, se siente y ve asediado siempre. El campo –sencillamente- lo tienen controlado (cabildo-miedoambiente y el seprona). El campo, está ocupado, no por los campesinos, sino por el cabildo y los suyos. El cabildo controla todo movimiento, por pequeño que sea en el campo, impidiendo cualquier iniciativa o actividad o acción propia del mismo.

El Padre Báez.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Apuesta por el campo:



Ya es cuestión de dignidad; también por igualdad. Hay que darle una oportunidad al campo. El objetivo debiera ser: desarrollo del campo. Hay que promover el campo. Con el campo, tendríamos autonomía económica. Hay que desarrollar el campo. Hay que esforzarse en ello. Hay que acabar con la injusticia que padece el campo. Es la única forma o manera de mejorar la lamentable situación del campesino. Hay que decidir una plataforma que una los esfuerzos por el campo. El campo es la base social de todo el mundo. La situación “bélica” que sufre y padece el campo no tiene nombre, ni parangón, ni justificación. No se puede permitir más huidas del campo; las zonas rurales se vacían y se llenan de maleza. No se puede seguir castigando al campo, por y con una política estrambótica y demente. Cada vez, se tiene más necesidad de lo más básico y perentorio. Se ha interrumpido toda acción en el campo, por culpa de una guerra civil, donde ya no se consigue ni lo más elemental para sobrevivir. Hay que volver al campo, libre de medioambiente-cabildo-seprona, de lo contrario será imposible. Hay que volver a la tierra. Nuestros mayores trabajaron duro, como para que ahora sus esfuerzos y trabajos sean ocupados por pinos, retamas, tabaibas,  etc. El reto es, volver al desarrollo. Hay que retomar el campo. Se abandona el campo. Se ha transformado el campo. Ya nada es como era. Se ha roto la cultura del campo. Sin esperanza. La dificultad radica en el cabildo, que lo prohíbe todo, de mano de sus brazos medioambiente y el seprona. Se pierden costumbres, tradiciones y la Historia. Se vive en estado de violencia permanente. El campesino, ha perdido su propiedad. Es dueño de lo suyo, pero no lo puede trabajar. El campesino, ha quedado desheredado. El campesino, se ha quedado sin derechos.  Ya nadie, se dedica a las labores del campo. Se acabó la agricultura (también la ganadería). Si queda algo, es de mera y poca subsistencia. El sector primario, ha sido desprotegido. No hay protección alguna. Las decisiones sobre el campo, las toma el cabildo, sin contar con los campesinos. Se ha erosionado la autoridad del campesino. Desaparecen costumbres y tradiciones. Se discrimina el campo. Se ha empobrecido al campesino, viviendo en una auténtica potencial riqueza. Se ha marginado el campo (no cuenta). Se abusa con y de los campesinos, que son violados en sus derechos, perseguidos, multados... Se trata, de un auténtico y verdadero genocidio. Hay que cambiar esas leches ridículas de no poder tocar una tabaiba o retama (pongo como ejemplo). Hay cárcel por ello (¡y suicidios!). Se priva al campesino, del uso de sus tierras y faenas en ellas. Psicológicamente, se está matando al campesino. Y pensar, el campo fue el sostén y el pilar de la sociedad. El problema es, que nadie se rebela ante atropello tal. Hay leyes, que condenan a no poderse mover una piedra de una pared caída. Todo esto tiene que cambiar. Se te multa si plantas papas, se te multa si vas a coger las papas. ¿Qué hacer?; ¡nada! Hacen huertos en la ciudad (?). Los prohíben en el campo. ¿A qué juegan? Se deja el campo, ¿y qué se hace después?; ¡nada! Ya, nada se vende producido en el campo...

El Padre Báez.

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿ y queda tierra en el campo ?


Me contó Miguelito, pastor de 83 años, todavía con un buen puño de ovejas (unas cuarenta), de Caideros de Gáldar, que siendo él niño, acompañó a su padre, de trashumancia, y que al llegar a donde iban a pasar una temporada -propia del viaje y cambio-, al ver la tierra vacía de comida, éste le preguntó y dijo a su progenitor, que allí, no había nada que pudiera comer el ganado, a lo que el mayor (el padre) le dijo al entonces niño: “¡Jijo, a la tierra le da vergüenza dejarse morir de hambre al ganado!” Pues bien, viene esto a cuanto, porque la tierra, la tierra a pesar de que el cabildo está detrás de toda ella, para comprarla, la tierra, no se vende. La tierra no se vende, porque no hay traición mayor que a nada ni a nadie se le pueda hacer, dado que la tierra, desde que el mundo es mundo, otra cosa no ha hecho, sino darnos de comer. Y ello, dependiendo de los años de lluvia o sequía, habrá sido más o menos, mucho o poco, pero siempre nos ha dado algo; más aún, nos ha dado cuanto ha podido y más, aún exprimiéndose en ese intento de no dejarnos de dar la comida, que a tal fin –se crea o no- nos la dio el Creador, para sustentarnos y sostenernos. Siempre fue la depositaria de cuanto en ella se sembrara, fuera semilla o plantas, y cual madre –así la llama San Francisco de Asís-, y por tanto femenina, lo suyo fue preñarse, germinar, engendrar, cual seno materno para darnos a luz la comida. Ella, la tierra, cual depósito de alimento, despensa y almacén, siempre tuvo comida, más allá de las carencias de agua y el requemado del sol. Los veranos más fuertes, no pudieron acabar con su generosidad, si bien menos abundante, pero siempre generosa, nos dio hasta lo poco que podía, sin guardarse egoísta para ella lo que el pueblo le pedía y ello a duras penas, siempre dándonos el fruto de sus entrañas, aunque pareciera agostada y sin fuerza para producir nada o algo, siempre estaba allí con comida para quien la trabajara, y sin trabajarla, y a veces con la sorpresa de sus exquisitas frutas (y frutos), escondidas e inesperadas. La tierra, como mujer, como hembra, como persona, como humana, nos da siempre ejemplo de  bondad, de dádiva, de entrega, de donación, de..., y en tiempos de pobreza, de poca comida, de hambre, de miseria, de paro, de crisis, de abandono de ella, de prohibición de cultivarla, de..., ella caritativa, llena de amor, siempre da, nos da, se da. Y da abundantemente, da sin límite, da siempre. Lo suyo es dar. Con cuanta razón, el padre de Miguelito Jiménez Moreno –el pastor mayor, el pastor rústico-, le decía a su pequeño hijo, aquello de: “¡Jijo, a la tierra le da vergüenza dejarse morir de hambre al ganado!”, pero hay más: la tierra, si no la compra el cabildo, usando de las estrategias de: acoso, enviados, engaño, malversación, presión, etc., es lo único que nos queda. Mientras nos quede la tierra, hay esperanzas, pero si se las apropia el cabildo, esa será nuestra mayor desgracia: la muerte. Si no nos queda la tierra, ¿qué nos queda? Lo dicho.

El Padre Báez.