![]() |
| CALDERONES Y SARDINAS |
Una madrugada de pesca aún con la oscuridad de la noche
presente, y disfrutando de una jornada
de mar tranquilo, donde solo se
escuchaban nuestras voces y el carrasqueo del carrete en cada lance, una de esas noches de mar en calma chicha,
como se conoce la mar con la tranquila y suave brisa y de olor a salitre, y el canto de las oscuras pardela acompañaba
como si rieran , donde transcurría una
pesca fluida con conversaciones del día a día,
y de todo un poco entre nosotros,
contar anécdotas de los años pasados.
En los días de pesca que recordábamos capturas de portada de
revista, grandes sargos, chopas, samas, Brecas, y demás variedades.
En un momento dado de la jornada algo rompe la silenciosa tranquilidad, un sonido que se asemeja a piedras arrojadas al agua, pero a centenares nos miramos y nos preguntamos ¿qué es ese estruendo?, Seguidamente nos situamos de pie sobre la proa y popa de la embarcación, donde encendemos un potente foco e iluminamos la oscura agua ,donde en principio quedamos en desconcierto al no apreciar nada anormal, Cuando unos minutos después volvemos a escuchar ese sonido, eso sí un poco más alejado ¿el mismo sonido? Nos preguntamos, nos miramos de nuevo y rápidamente nos ponemos de pie con la intriga de saber, de su procedencia y por fin lo vemos y comentamos, son un banco sardinas saltando, tras la huida apresurada de una manada de calderones sin poder asegurar de cuántos ejemplares se trataban, estaban cazando y fue una experiencia visual espectacular y así dándonos una anécdota más para los recuerdos de nuestras salidas de pesca.
Relato vivido por Joaquín Santana:

Bonita historia
ResponderEliminarPreciosa experiencia vivida por hombres de la mar.
ResponderEliminar