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sábado, 20 de junio de 2026

Europa ante la nueva ola de calor extremo.

Con uno de sus libros, un buen ron y un buen rayo de sol, Telde-- Gran Canaria


Ciencia, ciclos climáticos y la urgencia de una reforestación global


Por: Julio César González Padrón

Europa atraviesa una fase climática sin precedentes; olas de calor más frecuentes, más intensas y más prolongadas y la ciencia es clara y contundente: “no estamos ante fluctuaciones naturales cíclicas”, sino ante un fenómeno “acelerado por el cambio climático antropogénico”

¿Pero qué dicen los científicos sobre las olas de calor que está padeciendo en Europa?

La evidencia acumulada por organismos como la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y centros europeos de investigación muestra que, los científicos no advierten que Europa, es el continente que más rápido se calienta del planeta, con un aumento de temperatura el doble de rápido que la media global.  Por ejemplo, en 2025, el 95% del continente registró temperaturas superiores a la media, con episodios extremos incluso en regiones subárticas y las olas de calor que antes ocurrían cada 10.000 años ahora pueden repetirse cada 4 a 75 años, debido al calentamiento inducido por el ser humano, así como que las temperaturas oceánicas del Atlántico y el Mediterráneo están aumentando el doble de rápido que la media global, amplificando las olas de calor terrestres. 

En resumen: la ciencia no deja margen para la duda. Las olas de calor actuales “no son normales, no son cíclicas y no responden a patrones naturales del pasado”; Son la consecuencia directa del aumento de gases de efecto invernadero

Muchos somos los que nos preguntamos… ¿Tiene que ver El Niño o La Niña?

Los fenómenos “El Niño y La Niña” forman parte de la Oscilación del Sur (ENOS), un ciclo natural que altera el clima global cada 2–7 años. Sin embargo, El Niño puede intensificar temporalmente las temperaturas globales y aumentar la probabilidad de olas de calor, pero no es la causa principal del calentamiento sostenido en Europa; sin embargo, la OMM advierte que episodios como los de El Niño, si pueden agravar veranos ya de por sí extremos, como se prevé para este del 2026. 

En otras palabras, El Niño es un amplificador, no el origen del problema. El origen parece ser, que es el calentamiento global provocado por actividades humanas.

Sí la vegetación (arboles) son los mejores aliados para luchar contra el CO2 causante del efecto invernadero ¿por qué la ONU no ha impulsado ya una campaña mundial masiva de plantación de árboles?

La pregunta es pertinente y aparece con frecuencia en debates climáticos. Los árboles son aliados esenciales sí, pero la respuesta científica y política es más compleja de lo que parece. Los bosques capturan CO₂, regulan la temperatura, protegen suelos y generan humedad. Son una herramienta clave para mitigar el cambio climático; eso lo sabemos y tenemos claro, pero tan cierto como que no son una solución suficiente por sí solos

 Por su parte, la ONU y la comunidad científica coinciden en que, la reforestación no puede compensar las emisiones actuales por si sola, si no se reducen drásticamente los combustibles fósiles. Plantar árboles sin planificación puede dañar ecosistemas, consumir agua o introducir especies invasoras y sin olvidar que los bosques tardan décadas en capturar el CO₂ que emitimos cada año. 

Aunque existen iniciativas como el “Decenio de la Restauración de Ecosistemas (2021–2030)”, no se ha lanzado una campaña planetaria de plantación masiva por varios motivos, como pueden ser las limitaciones de suelo disponible y no hay suficiente tierra libre sin afectar agricultura o biodiversidad. Por otra parte, los riesgos conocidos del monocultivo, que son plantaciones rápidas, pueden crear “bosques falsos” sin valor ecológico. En cuanto a la necesidad de reducir emisiones primero, la ONU insiste en que la prioridad es dejar de emitir CO₂ y no solo capturarlo, porque no se puede obviar el coste y la gobernanza global, que supondría coordinar una reforestación a nivel mundial, ya que, entre otras cosas, requeriría acuerdos políticos que hoy, por desgracias, no existen y si a eso le añadimos la existencia de personajes “tan particulares “como Donal Trump, la verdad es que los veo muy difíciles de lograr.

Aun así, la ONU ha promovido campañas globales para reducir aerosoles y proteger la capa de ozono, con éxito. La diferencia es que, aquella crisis tenía una solución técnica clara (prohibir CFCS), mientras que el cambio climático exige transformar sistemas energéticos, económicos y sociales completos.

Y dicho esto…. ¿Qué podemos aprender del éxito en la recuperación de la famosas capa de ozono?

 Pues que, por ser una evidencia palpable y constatable, la eliminación de los gases CFCS fue un triunfo histórico de la cooperación internacional y la mejor prueba es que diez años después, la susodicha capa de ozono, comenzó a recuperarse como nos muestran las fotografías de los satélites meteorológicos. Así que, la lección queda meridianamente clara: “cuando el mundo actúa unido, funciona, pero lamentablemente el desafío climático es mucho mayor”.

Como conclusión, podemos asegurar, que las olas de calor que hoy sufre España y el resto de Europa no son anomalías pasajeras”, sino el síntoma visible de un planeta que se recalienta a un ritmo sin precedentes. 

La ciencia es inequívoca; “la actividad humana es la causa principal”. Y aunque fenómenos como El Niño pueden intensificar el calor, no explican la tendencia.

La reforestación es necesaria, claro que sí, pero no sustituye la urgencia de reducir emisiones, transformar ciudades, adaptar infraestructuras y proteger a la población vulnerable.

Europa —y especialmente el sur de España— está viviendo el futuro climático del planeta antes que nadie. Y ese futuro exige decisiones valientes, basadas en ciencia y cooperación internacional.

Y como a mi me gusta recordar expresiones típicamente canarias, me viene ahora a la cabeza, cuando en nuestra juventud, un equipo de Boy Scout de Telde, formados por puros maúros como yo, fuimos a un campamento de hermandad Scout a Galicia y cuándo llegamos estaba lloviendo, como es natural en Galicia; a lo que, al ver aquella lluvia finita, exclamó el bueno de Victoriano Peña (Guía de la Patrulla Aguila), y como buen maúro canario de Telde…   ¡Tranquilo compañeros qué, esto es pá más caló! Jajajajaja.  La verdad es que se trataba una expresión muy típica canaria, cuando vemos caer unas gotas de agua en pleno verano, pero no fue menos cierto que, precisamente allí en Pontevedra, nos estuvo lloviendo toda la semana; y es que, por aquellos andurriales “pininsulares” … ¡Casos se han dado!

¡Qué cosas!


Fdo: 

Julio César González Padrón


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