MI SUEÑO SE HIZO REALIDAD.
Trabajaba en el restaurante la tortuga en la playa de
Melenara, dicho negocio lo regentaba Don Antonio Socorro Ravelo, que en paz
descanse, les hablo sobre los años ochenta, todos los fines de semana teníamos
trabajo, donde las horas parece que no pasaba, clientes y más clientes, un
reclamo de aquel restaurante era la terraza, donde estaba fija llena.
Una noche estábamos
al completo y con una gran demanda, de pronto aparece un gran
profesional, un camarero de la vieja escuela, amigo de Antonio Socorro, ellos
mantienen una conversación durante un
rato, mientras el restaurante seguía lleno, este señor profesional se pone a
echarnos una mano, y nos ayudó a sacar el trabajo, de verdad que aquello fue
una gran ayuda, estaría con nosotros sobre una hora, hasta que el trabajo se terminó,
una vez en mi casa pensado como salió todo, pensé que algún día yo podría hacer
lo mismo que aquel camarero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario