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sábado, 24 de octubre de 2026

¿ESTÁ SUFRIENDO EL MUNDO UNA CRÍSIS DE VALORES HUMANÍSTICOS?


Valores humanos, se estan perdiendo.



Por Julio César González Padrón

¿Existe actualmente una crisis de valores humanísticos?

Artículo de opinión

En principio y desde un punto subjetivo debo que dejar claro que, los “valores humanísticos” a los que me refiero, son aquellos valores o normas que se centran en la dignidad, el respeto y el desarrollo integral del ser humano. 

Estos valores tienen sus raíces en la filosofía Humanista, que prioriza la importancia de las personas, sus derechos y sus responsabilidades en el mundo. 

En definitiva, lo que es la  preocupación : primero el Hombre, luego el Hombre y por último el Hombre y nunca, cosas como   el famoso y egoísta eslogan de “American First” con que se le llena la boca al  “pistolero rubio del salvaje oeste americano”, más rápido en desenfundar su colt 45 largo,  contra todo aquel que no le gusta; el mismo que tienen Yanque con    nombre de dibujo de  pato de Disney,  Donal Trump, o del otro “figura” también rubio, con complejo de Zar imperialista y sueños de conquistar Europa a través de lo que  él llama “operaciones especiales” , que acaban convirtiéndose en una guerra que no deja títere con cabeza, ya seas un anciano, niño, hombre o mujer.

Para este “mauro de Telde, viejo lobo de mar jubilado”, algunos ejemplos clave de los valores humanísticos que se deben tener en cuenta serían los siguiente:

 Primero que nada, a “la Dignidad Humana”, pero  cimentada en  reconocimiento y respeto del valor intrínseco de cada individuo; luego   “Libertad” o capacidad de actuar según la propia voluntad, y siempre que no se dañen los derechos de los demás; seguido de  la “Igualdad”, en  tratar a todas las personas con justicia, sin discriminación por razones de género, clase social,  raza, religión o cualquier otra condición, sin olvidar la “Solidaridad” o  disposición a colaborar para ayudar a los demás; especialmente en tiempos de necesidad, y todo con   “Empatía” manifestada en la habilidad de comprender y compartir los sentimientos de otros, y por último con  la “Justicia”, elevada al compromiso con la equidad, la protección de los derechos y el cumplimiento de las normas éticas establecidas .

Estos “valores” y muy especialmente después de la se segunda Guerra Mundial, al menos en Europa, han sido fundamentales en la evolución de las sociedades democráticas y libres, sirviendo como guía para construir comunidades más éticas, inclusivas y conscientes.

 Aunque su interpretación pueda variar según las culturas o contextos históricos, su esencia permanece constante; o lo que es lo mismo, poner siempre al ser Humano y su bienestar en el centro de todas las decisiones.

Pero la pregunta sería… ¿Cómo tendríamos que aplicar estos Valores en la actualidad?

En la actualidad, los valores Humanísticos, se deberían aplicar en diversos aspectos de la vida cotidiana, aunque nos enfrentemos a desafíos debido a los cambios sociales, económicos y tecnológicos. 

Por ejemplo, en las Políticas públicas: los gobiernos y las organizaciones internacionales, deben intentar proteger y promover la dignidad humana mediante leyes específicas para cada caso, y tratados como los Derechos Humanos y las políticas de igualdad de género.

En cuanto a la “Justicia”, que ésta se vea se reflejada en esfuerzos por combatir la discriminación, garantizando el acceso a la educación y promover equidad económica. 

En la “Educación”, fomentando la empatía y la solidaridad en las aulas a los niños desde pequeños a través de proyectos colaborativos y programas adaptados a sus edades, para que les ayuden a ir adquiriendo una conciencia social y ambiental. Y no como hace ahora la LOGSE socialista, de una manera partidista. 

 Mas adelante en los Institutos, Escuelas Superiores o facultades   universitarias, deben utilizarse para aportar temas éticos y Humanísticos en los planes de estudio, con el fin de preparar a individuos conscientes y responsables para el día de mañana.

En el ámbito tecnológico, “la libertad y la justicia” aplicarían a través de debates sobre la privacidad digital, la regulación de la inteligencia artificial y el acceso equitativo a la tecnología, utilizando a las ONG u Organizaciones sin ánimo de lucro, movimientos globales de la tecnología, para promover la “solidaridad”, como pudieran ser, en campañas de recaudación de fondos para desastres naturales o crisis humanitarias.

Por otra parte, no olvidar que, las expresiones artísticas y culturales han sido vehículos poderosos para reafirmar la “dignidad humana” y promover la “igualdad”; Esto incluye películas, música y literatura que, aboguen por los derechos sociales, la inclusión y el respeto por las diferencias de pensamientos.

Muchas empresas han adoptado ya, afortunadamente, prácticas que reflejan “valores humanísticos”, como es la de garantizar el bienestar de los empleados, respetar los derechos laborales, y comprometerse con la sostenibilidad ambiental y eso hay que aplaudirlo y ponerlo en valor.

A nivel individual, “la empatía y la solidaridad” deben verse en acciones comunitarias, como el apoyo a vecinos vulnerables o el voluntariado para causas sociales.

Aunque estos “valores” estén presentes, no siempre son aplicados de manera consistente. Por ello, muchos como yo, consideramos necesario reforzarlos y actualizarlos, para que respondan a los retos contemporáneos, como pudiera ser el cambio climático, la polarización social o la ética en la inteligencia artificial.


Y tu amigo lector, me preguntarás. ¿Pero qué papel concreto puede jugar la tecnología en la promoción de la Justicia?

 Y yo te respondo y aseguro amigo que, la tecnología juega un papel fundamental en la promoción de “la Justicia”, pues puede ofrecer herramientas y recursos que facilitan el acceso equitativo, la transparencia y la eficiencia en procesos que, antes podían ser inaccesibles o ineficaces y para explicarme mejor , que soy consciente que como buen marino y “maúro” de Telde , tengo tendencia a enrollarme como los pulpos, aquí te detallo algunas maneras, que desde mi punto de vista, nombrada tecnología podría perfectamente contribuir a este objetivo y que lo podrá entender hasta un alumno progre de la LOGSE socialista:

1º. “Garantizando el acceso a la información y educación”

Plataformas en línea que brinden acceso gratuito a la información sobre Derechos Humanos, leyes y recursos legales, que permitirá a las personas a conocer mejor y defender sus derechos. Cursos y capacitaciones virtuales para fomentar el empoderamiento de comunidades desfavorecidas, promoviendo la igualdad de oportunidades.

2º. “Practicando la transparencia y lucha contra la corrupción”

Herramientas como el “blockchain” (libros de contabilidad compartidos), que aseguren registros inalterables en transacciones y procesos, minimizando la corrupción en sectores como la administración pública, tan de moda, por desgracia. Aplicaciones que promuevan la denuncia anónima, permitiendo a los ciudadanos reportar injusticias sin temor a represalias.

3º. “Desarrollando la Justicia inclusiva y accesible”

Plataformas de inteligencia artificial que se utilizarían para agilizar procesos judiciales, reduciendo el tiempo y el costo asociados a éstos. Soluciones tecnológicas que permitan la digitalización de servicios legales, haciendo que sean accesibles para personas en zonas remotas o con recursos limitados.

4º. “Activando una verdadera movilización social y activismo”

Creación de Redes Sociales y Plataformas Digitales que, amplifiquen las voces de comunidades vulnerables, atrayendo la atención hacia temas de injusticia social y promoviendo cambios. O las campañas de “crowdfunding” (financiación on line), que permitan recaudar fondos para causas legales o sociales, brindando apoyo a quienes lo necesitan.

5º. “No olvidando el continuo monitoreo y defensa de derechos humanos”

Con los usos de tecnologías avanzada, como drones y satélites, que se utilicen para documentar violaciones de derechos humanos en regiones de difícil acceso.

Todas ellas auténticas herramientas de análisis de datos que ayudan a identificar patrones de discriminación o abuso, permitiendo una respuesta más eficaz y basada en evidencia.

 Aunque no nos engañemos compadre, pues si bien la tecnología ofrece grandes oportunidades para promover “la Justicia”, también plantea desafíos éticos, como serían el riesgo de sesgos en sistemas de inteligencia artificial o el uso indebido por algunos “listillos”, de herramientas de vigilancia. 

Por ello y para evitar esas malas praxis, es crucial establecer regulaciones y principios éticos, sólidos y así de esta manera, garantizaríamos que la tecnología se utiliza de una manera justa y equitativa. Porque… “La ciencia sin conciencia, es la ruina del espíritu”

O como diríamos en Canarias… “Así qué, tu amigo, sigue con “la variada” que es mejor para los dos y hágame caso cristiano, que yo siempre riego las plataneras con dos dulas de agua y hasta me sobra agua para el cercadito adjunto,  de la alfalfa, las piñitas  y las verduras, para poder cocinar el potajito semanal”.

¡Qué cosas!


Fdo. Julio César González Padrón

Marino Mercante y escrito


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