Hay un dicho que simplifica lo que pasa hoy por hoy en Telde. Cuando los gatos se van, los ratones hacen fiesta. Telde es un caos, un desorden en el tráfico, los conductores se han echo los dueños miserables de las calles, de las aceras, de los aparcamientos para discapacidad, de las esquinas y como eso era poco, cuando no les interesa dejan sus coches como trastos abandonados en cualquier sitio. No queremos acoso y derribo bolígrafo en mano, pero si orden y concierto. En una ciudad con cada vez más parque automovilístico y cada vez más cafres al volante, es una necesidad y una obligación poner orden policial.
Hay un dicho que simplifica lo que pasa hoy por hoy en Telde.
ResponderEliminarCuando los gatos se van, los ratones hacen fiesta.
Telde es un caos, un desorden en el tráfico, los conductores se han echo los dueños miserables de las calles, de las aceras, de los aparcamientos para discapacidad, de las esquinas y como eso era poco, cuando no les interesa dejan sus coches como trastos abandonados en cualquier sitio. No queremos acoso y derribo bolígrafo en mano, pero si orden y concierto. En una ciudad con cada vez más parque automovilístico y cada vez más cafres al volante, es una necesidad y una obligación poner orden policial.