![]() |
| Un turista de primera |
“Hoy siendo el Dia Mundial del Turismo, y además siendo yo canario, no podía dejar pasar este día tan importante para mi tierra, sin dedicarle unas líneas”
Por: Julio César González Padrón
Cada 27 de septiembre se celebra el Día Mundial del Turismo, una fecha que invita no solo a reconocer la importancia de esta actividad económica, sino también a reflexionar sobre el modelo de desarrollo que queremos para nuestros territorios.
Y si hay un lugar donde esta reflexión resulta especialmente necesaria, ese es Canarias.
Durante décadas, nuestras islas han sido un puerto de acogida para millones de visitantes procedentes de todos los rincones del mundo.
Atraídos por un clima privilegiado, una naturaleza singular y una cultura hospitalaria, han encontrado aquí un destino capaz de ofrecer descanso, seguridad y experiencias inolvidables.
Gracias a ello, el turismo se ha convertido en el principal motor económico del archipiélago, generando empleo, riqueza y oportunidades para miles de familias.
Sería injusto olvidar que gran parte del bienestar alcanzado por Canarias en los últimos cincuenta años está estrechamente vinculado al desarrollo turístico. Hoteles, restaurantes, comercios, transportes, actividades culturales y de ocio forman parte de una amplia cadena económica que sostiene buena parte de nuestra sociedad.
Sin embargo, también sería un error contemplar únicamente la cara amable de esta realidad.
“El éxito turístico plantea desafíos que cada año resultan más evidentes.”
La presión sobre el territorio, el acceso a la vivienda, el consumo de recursos naturales o la adecuada distribución de los beneficios generados son cuestiones que preocupan cada vez más a la ciudadanía.
No se trata de elegir entre turismo sí o turismo no. Ese planteamiento simplista no conduce a ninguna parte. Canarias necesita turismo y, probablemente, seguirá necesitándolo durante mucho tiempo.
El verdadero debate consiste en determinar qué tipo de turismo queremos y cómo hacerlo compatible con la calidad de vida de quienes habitan las islas durante todo el año.
El mar enseña una lección que los canarios conocemos bien; “ningún barco mantiene el rumbo si ignora el estado de la mar”.
Gobernar el turismo exige precisamente eso, observar la realidad, corregir desviaciones y adaptarse a los cambios. Ni la complacencia ni el alarmismo son buenos consejeros.
Por eso, este Día Mundial del Turismo debería servir para reivindicar un modelo más equilibrado, más sostenible y más respetuoso con nuestro entorno. Un turismo que continúe siendo fuente de prosperidad, pero que también contribuya a conservar aquello que precisamente atrae a quienes nos visitan: nuestros paisajes, nuestras tradiciones y nuestra forma de vivir.
Canarias ha demostrado a lo largo de su historia una extraordinaria capacidad para relacionarse con el mundo sin perder su identidad.
Quizá ese sea el gran desafío de nuestro tiempo; el seguir siendo una tierra abierta, acogedora y cosmopolita, sin renunciar a aquello que nos hace únicos y sobre todo “cómo hacerlo compatible con la calidad de vida de quienes habitan las islas durante todo el año”.
Y es que amigo lector, tu sabes tan bien como yo, que… ¡Casos se han dado!
¡Qué cosas!
Fdo:
Julio César González Padrón
Marino Mercante y escritor

No hay comentarios:
Publicar un comentario