Director: Juan Carlos Melian Naranjo. contacto: teldehabla@gmail.com

viernes, 30 de marzo de 2018

Bronceado de Jueves Santo



 
El sur de Gran Canaria huele a bronceador. Desde la Playa del Águila hasta la de Meloneras, las playas de Maspalomas Costa Canaria se convirtieron ayer en lugar de peregrinación para los miles de turistas extranjeros, nacionales e insulares que han escogido San Bartolomé de Tirajana para pasar unos días de descanso durante el puente de la Semana Santa.


La costa, hasta la bandera, y las terrazas y los restaurantes, a rebozar, y todo para disfrutar de los 25 grados de media que ayer se registraron en San Agustín, Playa del Inglés o Maspalomas, suavizados por el viento que soplaba en la zona y que permitió desalojar la calima que desde el miércoles cubría el cielo del Archipiélago.
Una calima que, pese a desagradar a la mayoría de canarios y turistas, no molesta tanto a quienes para nada deberían estar acostumbrados a ella. Como Manuel Martín, un madrileño que llegó a Gran Canaria para pasar una semana de vacaciones con su familia. "Todo es relativo, para los canarios la calima puede no ser buen tiempo, pero comparado con la climatología que hemos tenido en la Península, es bueno, porque no hace frío y no llueve", explicó ayer durante un paseo por San Agustín, "la calima no me molesta en absoluto, me molesta más el viento". Manuel y su familia llevan ocho años disfrutando de este puente en el sur de Gran Canaria "porque siempre nos garantiza buen tiempo" y, aunque durante los primeros años hacía excursiones para conocer la Isla, ahora que ya la ha descubierto prefiere descansar en el hotel, el mismo desde hace ocho años.
Destino de última hora
Y descansar también espera Martina Piaget, una turista suiza que se encuentra estos días en Gran Canaria por pura casualidad, ya que no tenía vacaciones previstas, pero un cambio de criterio en la empresa de cosméticos para la que trabaja en su país le permitió buscar ofertas de última hora. De tan última hora, que reservó su paquete vacacional el domingo y aterrizó el martes en la Isla. "Elegí el sur de Gran Canaria porque fue el primer destino que encontré cuando abrí la página web de un touroperador", relató Martina, quien en dos días ya ha tenido tiempo para visitar Maspalomas, Meloneras, Veneguera y desplazarse hasta la capital grancanaria para acudir a la Casa de Colón y pasear por Las Canteras. Entre sus planes está ir a Teror "para contemplar esos balcones canarios tan bonitos de los que me han hablado" y al Roque Nublo, símbolo de la Isla.
Si la casualidad trajo a Martina hasta Gran Canaria, no menos curiosa es la historia de Anabel Fitzgerald, una ciudadana alemana que pasa únicamente dos días en la Isla, ya que su viaje principal fue a La Gomera con la simple motivación de ser el destino en el que la canciller de su país, Angela Merkel, pasa cada año sus vacaciones de Semana Santa. "Si Merkel va todos los años a La Gomera y no deja de repetir destino, será por algo, así que me he animado a descubrirla yo también". Y le gustó, tanto, que asegura que volverá en futuras ocasiones. En Gran Canaria, sus principales intereses han sido los paisajes del interior, ya que es una aficionada de la fotografía "y la orografía de la Isla me permite jugar con múltiples planos en la imagen"; pero, aún así, sacó un poco de tiempo para darse un chapuzón ayer en San Agustín antes de volver a Dortmund, ciudad germana de donde es originaria.
De San Agustín a Playa del Inglés. Allí, en las duchas, la tinerfeña Vanesa López se sacudía la arena para marcharse a su apartamento a almorzar. Es la primera vez que pasa las vacaciones de Semana Santa en Gran Canaria, donde ha viajado con su familia, aunque no es la primera ocasión en que está en la Isla, ya que aquí viven varios de sus familiares. "Es un destino cercano, cómodo y económico, sobre todo porque nos hemos movido en barco", señaló ayer Vanesa, quien se mostró aliviada después de varios días de calima que consideró "bastante desagradables". Por delante le espera un plan alternativo de lo más intenso e interesante, ya que tiene previsto visitar los municipios de Mogán, Teror y Firgas para hacer turismo de interior; y aunque la agenda parezca bastante cargada, se lo toma con mucha calma. "Hay tiempo para todo", añadió con humor, "tenemos el plan perfectamente organizado".
Para tomar el sol, leer un libro, practicar ejercicio al aire libre o simplemente para no pensar. La playa se convirtió este Jueves Santo en el refugio para quienes buscan desconectar de sus obligaciones cotidianas, sobre todo de aquellas que habitualmente suponen una carga importante de estrés en los trabajadores. María José Rodríguez y Ana González, gaditana y sevillana respectivamente, son dos profesoras que solamente han viajado hasta Gran Canaria "para disfrutar del sol y la playa, no pensar y descansar". Han reservado alojamiento para hospedarse durante cinco días y han elegido este destino por el sol "después del duro y frío invierno que hemos pasado allí", relataron. "Y se nota la diferencia", así que, pese a que ayer Playa del Inglés presentaba cierto oleaje, eso no las disuadió para darse el primer baño del año.
La mayoría de quienes estos días disfrutan del sol y el mar están de vacaciones. Por eso, descansar, pero a medias, fue lo que hizo Manuel González, un vecino de Las Palmas de Gran Canaria que se desplazó hasta el sur para pasar el día, aunque con la vista puesta en el trabajo, ya que se dedica a la hostelería y tiene turnos laborales durante este puente. "Hay cosas peores, al menos ha remitido un poco el calor y se sobrelleva mejor el trabajo". De un modo u otro, lo cierto es que el Sur sigue siendo la mejor garantía para la Semana Santa.

fuente:    http://www.laprovincia.es/gran-canaria/2018/03/30/bronceado-jueves-santo/1042943.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario