JUAN CARLOS HABLA
Ayer en una cafetería de un centro comercial, llega un señor y cojee la única mesa que queda libre, la camarera lo atiende y le trae su bebida, han trascurrido como unos 10 minutos, mientras el tiempo pasa la cafetería esta llena, el señor se entretiene con el móvil, el señor se levanta hablando solo y se dirige a la caja para pagar la bebida, en medio del pasillo se encontró con su bocadillo, la camarera le llevaba el pedido que el señor le dijo, con malas palabras el señor se dirige a la camarera y le recrimina que lleva 15 minutos esperando por un bocata, el señor se va sin desayunar.
Cosas del destino, hace que me lo encuentre en la administración de lotería, donde de tres ventanillas, solo había una de servicio, donde espero para ser atendido unos 20 minutos por la cantidad de personas, “AQUÍ NO SE QUEJÓ”























