| Don Julio, escritor y marino mercante |
(“EL CAMBULLÓN Y LOS CAMBULLONEROS”)
Por Julio César González Padrón
Artículo de opinión
Hay silencios que pesan más que las palabras. Y en Canarias existe uno especialmente doloroso: el olvido de nuestra propia historia. No se trata de una exageración ni de un recurso retórico. Es una realidad palpable en nuestras calles, en nuestras aulas y, lo que resulta más preocupante, en nuestras generaciones más jóvenes. Hoy, una gran parte de los canarios —especialmente menores de 30 o 40 años— desconoce casi por completo o en el mejor de los casos, solo poseen una vaga idea de estos hechos que han forjado la identidad de estas islas.
Este vacío no es casual. Es el resultado de décadas de abandono institucional, de una educación que ha relegado lo propio a un segundo plano y de una preocupante falta de compromiso por parte de quienes tienen la responsabilidad de preservar y difundir nuestra memoria colectiva.






















Que ningún niño se quede sin jugar por no tener botas.
Desde Canarias… para Cuba.






















