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| Don Julio González Padrón |
Artículo de opinión
Leo hoy en un periódico digital local, algo que no solo me indigna sobremanera, sino lo siguiente.
Como vecino de Telde, como ciudadano que vive y respira esta costa cada día, recibo con estupor —y con una profunda indignación— el anuncio del Gobierno de Canarias de que las jaulas marinas que contaminan nuestro litoral serán retiradas “a lo largo del 2026”.
Resulta casi ofensivo que, después de años de denuncias, después de la intervención de Fiscalía y Seprona, después de que se reconozca abiertamente el grave riesgo ambiental que representan, la respuesta institucional sea… La de esperar todo un año más.
No es una decisión técnica. No es un trámite inevitable. Es una autentica irresponsabilidad política de libro.
Lo único cierto es que, la costa agoniza mientras el Gobierno de Canarias mira hacia otro lado, o se van a Marruecos a no sé qué, (porque aún no me ha quedado claro), deben saber que quienes vivimos aquí en Telde, no necesitamos informes para saber lo que ocurre. Lo vemos., lo olemos, lo sufrimos; aguas degradadas, residuos visibles, pérdida de biodiversidad, playas que ya no son lo que eran; la costa de Telde lleva demasiado tiempo pagando el precio de una actividad que nunca debió permitirse en estas condiciones.
Y ahora, cuando por fin las autoridades del gobierno actual de Canarias reconocen el problema, deciden mantenerlo activo durante un año más. ¿Qué clase de lógica es esa? ¿Qué clase de defensa del interés público es esa? ¿Con quienes se creen que están tratando? ¿Acaso creen que todos somos alumnos de la LOGSE, “progres sí, pero burros?
Si una instalación es peligrosa, se clausura y punto. Si una actividad contamina, se detiene. Eso es lo que dicta cualquier política ambiental seria, de un país civilizado; sin embargo, aquí se nos pide paciencia. Se nos pide comprensión. Se nos pide que aceptemos que la burocracia pesa más que la salud del mar y de quienes lo disfrutamos.
La administración no puede pretender que la ciudadanía aplauda una decisión que prolonga un daño reconocido. No puede pedir confianza cuando actúa con una lentitud que raya en la negligencia.
Los vecinos de Telde han tratados vergonzosamente como meros espectadores de su propio perjuicio.
Durante años, la ciudadanía ha sido la primera en alertar, la primera en denunciar, la primera en documentar lo que estaba ocurriendo. Y, sin embargo, seguimos siendo los últimos en ser escuchados. Solo cuando intervienen Fiscalía y Seprona parece que las institucione reaccionan. ¿Qué mensaje envía eso? ¿Que la voz de los vecinos no vale? ¿Que la defensa del territorio solo importa cuando hay presión judicial? ¿Qué “don dinero” y las mordidas a que nos tienen acostumbrados puede más en la conciencia y actitud de los políticos?
La decisión de aplazar la retirada hasta 2026 es un golpe directo a la confianza pública; es decirle a la ciudadanía que, su bienestar puede esperar.
Si en los próximos meses la contaminación aumenta, si la fauna marina sufre nuevas pérdidas, si la calidad del agua empeora, ¿Quién coño asumirá la responsabilidad? ¿Quién dará explicaciones a los vecinos que ven cómo su litoral se degrada mientras ustedes politiquillos de poca monta se refugian en plazos administrativos? ¿Quién o quiénes responderán si el daño se agrava?
La ciudadanía ya ha cumplido su parte. Ahora le toca a la Administración actuar con la urgencia que la situación exige. Y para ello, exigimos coherencia, no excusas
No pedimos favores; exigimos responsabilidad y exigimos que se actúe con la misma contundencia con la que se reconoce el problema; en definitiva, exigimos que la costa de Telde deje de ser un espacio sacrificado en nombre de intereses que nunca han sido los nuestros, aunque mucho me temo que si los de algunos; los de siempre.
Si las jaulas son un riesgo —y ya nadie lo discute— deben retirarse de inmediato. No en 2026. No cuando sea “administrativamente conveniente”. La protección del medio ambiente no puede aplazarse. La salud de las personas y del mar no pueden esperar. Y los vecinos de Telde mucho menos, porque como decimos en mi pueblo, Aqui no nos vale eso de que…. “Para una cabra partida, confórmate con un macho jorobado”
No señores políticos del Gobierno de Canarias, nosotros no nos conformaremos con su absurda propuesta y no olviden que las urnas están ahí a la vuelta de la esquina y en democracia todo se paga. Pues … ¡Faltara más!
¡Qué cosas!
Fdo. Julio César González Padrón
Marino Mercantre y escritor, ciudadano de Telde

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