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Los camareros hablan.
Para dar un servicio
tanto de restauración, como de cafetería, no hace falta ser un gracioso, con
educación incluso se puede establecer una conversación con clientes que no
conoces.
Aquella mañana nos fuimos a tomar unos cafés, a la cafetería
que está en un centro comercial de Telde, no sentamos en un espacio abierto,
cuando este señor “camarero”, se acerca
a la mesa donde nos encontramos nos dice que vamos a tomar, le pedimos un café
solo y un leche y leche con leche fría, nos comenta si queremos comer alguna
cosa, le decimos que no, pero él nos contesta que como dice su mujer, si comes
por fuera después no comes en casa, a este señor no lo conocemos de nada, aún
más creo que es la primera vez que nos atiende, nos quedamos con lo que nos
dijo, mi amigo y yo nos miramos he hicimos gestos con la cara, como diciendo de
donde salió este gracioso.
Al lado de nosotros
había un señor que le dijo a este señor que vende cafés, como era su nombre, él le contesta que su nombre es como una
compañía de seguros, no voy a desvelar el nombre de este señor que vende cafés
y bocadillos.
Seis personas se sientan en una sola mesa, solo van a tomar
cafés, pues el gracioso de turno les
dice a los clientes, si quieren otra mesa, ellos contestan que no, solo van a
tomar cafés, y el señor que vende cafés
les dice si se pueden sentar seis en una solo mesa también me puedo
sentar yo, se inclinó para delante como para sentarse el también.
SER SIMPÁNTICO EN UNA COSA Y, SER GRACIOSO ES OTRA..
Y se hacen llamar camareros
ResponderEliminarHay una fina raya entre ser gracioso y ser inoportuno, este camarero es lo segundo.
ResponderEliminarCon relación a esto he visto como se quedan mirando a una mujer cuando pide un güisque y luego acechan para ver si se lo bebe.
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