Este es el parque infantil Justo Santana, en la calle
Fernando Sagaseta de Jinámar, donde el abandono es evidente. ¡Ya! Es un peligro
descomunal dejar jugar a los niños en este recinto por sus vallas convertidas
en cuchillos de filo de herrumbre, sus columnas fatigadas por el tiempo, lo que
demuestra un posible desplome de las mismas, y su suelo duro, debido a las
inclemencias del tiempo y los años, y, cómo no, la vegetación que copa cada
hendidura donde poder brotar. Como siempre, Jinámar, parcheada por un
consistorio que deja notar que poco les importa; solo hay que pasear por sus
calles donde es increíble la situación que les rodea
Joaquín Santana.




En el valle de Jinámar.
ResponderEliminarLa política de Telde, no de ahora sino de siempre, ¿ha descubierto la gallina de los huevos de oro? ¿En la moneda de cambio que el consistorio tiene para recibir presupuesto? ¿Mostrando cómo viven los habitantes del valle?
Presupuesto que luego no se sabe dónde va a parar, porque en Jinámar ¡no se invierte!