La Institución insular recuerda que las trampas para ratones deben usarse en espacios cerrados y no en azoteas o cultivos.
• Es muy importante no tratar de despegar al animal de la trampa, cubrirlo en el mismo sitio con una caja o toalla con cuidado, y esperar a que lleguen los técnicos del Centro de Fauna.
El búho chico es un ave rapaz que
durante el día permanece oculto y de noche despliega sus alas para
surcar el cielo con sigilo en busca de presas para alimentarse. En su
plumaje predominan los tonos pardos, posee unas largas y móviles orejas,
y en su rostro resaltan unos imponentes ojos anaranjados capaces de
captar cualquier movimiento en plena oscuridad.
Se trata de una especie protegida que se
alimenta de pequeños y medianos vertebrados como ratas, ratones, y
lagartos, anida en los árboles, y su hábitat se concentra en zonas de
pinar o arboladas, e incluso en núcleos urbanos.
Además de hermosos, los búhos chicos
ejercen de controladores biológicos de las poblaciones de roedores, por
ello es importante que la ciudadanía sea consciente de las consecuencias
del mal uso de estas trampas, y de los beneficios que supone la
supervivencia de estas rapaces para la sociedad.
El mal uso del pegamento para ratones puede originar heridas muy graves a estas rapaces e incluso la muerte ya que en el momento de apresar su comida, que permanece inmóvil en la trampa, quedan ellas atrapadas, y en el intento de zafarse se cubren por completo de este adhesivo.
El mal uso del pegamento para ratones puede originar heridas muy graves a estas rapaces e incluso la muerte ya que en el momento de apresar su comida, que permanece inmóvil en la trampa, quedan ellas atrapadas, y en el intento de zafarse se cubren por completo de este adhesivo.
Por este motivo, el Cabildo advierte a
la ciudadanía del peligro que entraña el incorrecto uso de pegamento
para ratones y recuerda que su empleo debe realizarse en espacios
cerrados y no a la intemperie en azoteas o cultivos para así evitar que
se convierta en una trampa para las aves.
El último ejemplar de búho chico insular
estaba muy mal herido, había perdido gran parte de su plumaje, y
presentaba signos de desnutrición, por lo que los veterinarios
concluyeron que el animal permaneció varios días agonizando en la
trampa, y a pesar de los intentos por salvar su vida, a las pocas horas
pereció.
Al encontrar un búho chico herido hay
que llamar al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre al 928 35 19 70 o
al 112. Por precaución y bienestar del animal, es importante no tratar
de despegarlo de la trampa, simplemente hay que cubrirlo en el mismo
sitio con una caja o toalla con cuidado para que esté tranquilo, evitar
darle de comer y beber, y esperar a que lleguen los técnicos del Centro
de Fauna Silvestre del Cabildo de Gran Canaria, que se encargará de
cuidarlo y reintroducirlo en su hábitat.
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