Es una pena y una vergüenza ver nuestros parques, jardines y plazoletas dejados de la mano de Dios y el viento.
Los árboles necesitan ser podados y regados pero, el personal del que dispone parques y jardines, deja mucho que desear en cuanto a conocimientos de jardinería.
Si a esto añadimos la desidia del concejal Juan Francisco Artiles, poco más hay que añadir.
Punto y aparte es el tema del personal de limpieza viaria que olvidan las calles traseras de la ciudad y no pasan a barrerla.
Señor Artiles; levante sus posaderas del cómodo sillón y camine por la calle Mareta para que pueda ver en vivo y en directo la suciedad que están dejando las hojas de los flamboyanes por falta de poda y agua.
María Sánchez.
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