Y ahí seguirá mientras el concejal de turno no se digne a levantar sus reales del mullido sillón, o hasta que el señor alcalde no los ponga a trabajar a todos.
Y ahí seguirá mientras el concejal de turno no se digne a levantar sus reales del mullido sillón, o hasta que el señor alcalde no los ponga a trabajar a todos.
ResponderEliminar