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domingo, 30 de agosto de 2026

Mar,salitre y gaviotas Luces en la Ocuridad: La Fascinante Pesca Artesanal Nocturna del Calamar Por Joaquín Santana

Cuánto trabajo pasan los barqueros

Cuando el sol se oculta tras el horizonte y el mar se viste de azabache, un espectáculo silencioso comienza en diversas regiones costeras. Lejos de las grandes embarcaciones industriales, los pescadores artesanales se adentran en las aguas tranquilas en busca de uno de los tesoros más codiciados de las profundidades: el calamar.

​Esta técnica de pesca, conocida tradicionalmente como pesca al potón, potera o pesca con luz, es un arte ancestral que combina paciencia, conocimiento del medio marino y un profundo respeto por el ecosistema.

​El Misterio de la Luz: Fototaxis Positiva

​El elemento central de esta disciplina es el uso de fuentes de luz suspendidas sobre el agua. Este método se basa en un comportamiento biológico conocido como fototaxis positiva

La Atracción del Plankton: La intensa luz sobre la superficie atrae en primer lugar al plancton y a pequeñas presas marinas.

El Festín del Calamar: Los calamares, depredadores nocturnos por excelencia que habitan en zonas más profundas durante el día, ascienden cautivados por el movimiento de presas y el resplandor de la luz.

El Engaño Perfecto: Una vez que los calamares se concentran bajo la embarcación, los marineros lanzan los aparejos de pesca, conocidos como poteras —señuelos plomados con coronas de anzuelos sin muerte o con pequeñas púas— que simulan pequeños peces o camarones en movimiento.


​A diferencia de la pesca de arrastre o de gran escala, la pesca artesanal de calamar destaca por ser una de las modalidades más sostenibles y selectivas del planeta:

  • Baja Captura Accidental (Bycatch): Al utilizar señuelos específicos diseñados exclusivamente para cefalópodos, la captura de otras especies no deseables es prácticamente nula.
  • Impacto Cero en el Fondo Marino: Los aparejos trabajan en la columna de agua, sin tocar ni dañar los arrecifes, praderas marinas o el bentos.
  • Cuidado del Producto: Cada calamar se cobra de forma individual y manual, garantizando una frescura y calidad gastronómica insuperables.

​Para los marineros, la jornada nocturna requiere una temple especial. En el silencio de la madrugada, interrumpido solo por el murmullo de las olas y el leve crepitar de los focos, las manos curtidas de los pescadores trabajan con destreza. Con movimientos rítmicos ascienden y descienden las líneas, sintiendo al tacto el leve tirón que anuncia que un calamar ha picado.

​La pesca artesanal nocturna no solo representa el sustento económico para cientos de familias y comunidades costeras, sino que perpetúa un patrimonio cultural vivo: el vínculo entre el ser humano, el mar y las estrellas.

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