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| Julio González presumiendo de su Españolidad |
¿ALERTA O SOMNOLENCIA?
¿Debemos los canarios estar preocupado, sobre todo después de comprobar la “tibia respuesta” que el gobierno social comunista de Pedro Sánchez (rehén de Mohamed VI) dio en el caso de la “invasión” de Ceuta, hace tan solo unos días?
Por: Julio César González Padrón
Artículo de opiniónDurante la primera semana de agosto de 2026, mientras en Canarias seguíamos debatiendo sobre carreteras, incendios y fiestas patronales, “Estados Unidos y Marruecos estrenaban un centro de ensayo militar en Tan-Tan, apenas a 200 kilómetros de Lanzarote”. Fuego real. Misiles de crucero de largo alcance. Un laboratorio de experimentación bélica a las puertas de nuestras aguas.
El nuevo complejo, bautizado como “Centro Africano de Entrenamiento y Experimentación Multidominio (AMTEC)”, nace del memorando firmado entre las Fuerzas Armadas marroquíes y el Mando estadounidense para África (AFRICOM). No es un cuartel. No es una base de instrucción. “Es un campo de pruebas para prototipos avanzados”; una academia de drones, un centro de mando y control, un espacio donde se ensayan tecnologías de precisión multidominio. Un laboratorio militar de futuro… situado peligrosamente cerca de Canarias.
“El Archipiélago, en primera línea sin haberlo pedido”
Las maniobras con fuego real han generado una “preocupación política y social evidente en el Archipiélago”. No es para menos. Cuando un misil de crucero se prueba a 200 kilómetros de tu casa, la distancia deja de ser geografía y pasa a ser “riesgo directo”.
Este repunte de actividad militar marroquí coincide, además, con un escenario de “tensiones diplomáticas y migratorias” en la frontera sur de España; es decir, Marruecos vuelve a mover ficha en varios tableros a la vez. Y lo hace con el respaldo de Washington, amparado por una hoja de ruta militar que se extiende “hasta 2036”, que curiosamente es el plazo que Marruecos se ha dado para la ocupación definitiva de aquellos territorios como las ciudades de Ceuta y Melilla (luego vendrá Canarias) que vienen reclamando y sobre todo ahora, que cuentan con el apoyo de Donal Trump por parte de USA y Netanyahu, por Israel, amén de algún que otro país suelto por ahí.
“Un viejo lobo de mar observa el horizonte”
Permíteme querido lector hablar desde la memoria de un viejo lobo de mar. Cuando yo era un joven oficial recién salido de la Escuela de Náutica, me tocó patrullar con la Armada por esas mismas aguas. Años de tensión por la pesca en el Sáhara español, años en los que Marruecos ya mostraba su habilidad para presionar, tensar y avanzar un palmo cada vez.
Hoy, con más experiencia y más canas, veo lo que está ocurriendo y no puedo evitar sentir “la misma inquietud que sentíamos en los puentes de mando” cuando el viento cambiaba sin avisar.
Porque esto no es un simple ejercicio militar. “Esto es una señal”. Una pieza más del engranaje del “expansionismo marroquí”; ese sueño del “Gran Marruecos” que, incluye —y ya casi sin disimulo— “a las Islas Canarias” dentro de su imaginario territorial.
Y ahora, además, Rabat se siente “envalentonado”. Tiene, como dije antes, un aliado puntual en Donald Trump, un presidente que no oculta su antipatía hacia el Gobierno social comunista de Pedro Sánchez y que ve en Marruecos un socio útil en el tablero africano.
“España, ¿mirando hacia otro lado?”
La pregunta es inevitable: ¿Debe actuar el Gobierno de España? ¿O seguirá practicando la política de mirar para otro lado, como si la proximidad de misiles de largo alcance fuera un asunto menor?
La ciudadanía canaria —históricamente paciente, pero no ingenua— empieza a exigir explicaciones. Y con razón. Porque cuando un país vecino instala un laboratorio de armas avanzadas a doscientos kilómetros de tu territorio, “no basta con declaraciones tibia, ni con confiar en que “no pasará nada”.
Por el contrario, España tiene la obligación de “exigir información detallada” a Estados Unidos y Marruecos sobre el alcance real del proyecto AMTEC; “reforzar la vigilancia marítima y aérea” en el entorno del Archipiélago; “elevar la cuestión a la Unión Europea”, recordando que Canarias es frontera sur de Europa y pertenece a la OTAN, y por último, “actualizar su estrategia de seguridad en el Atlántico”, que al menos, desde que yo hice la mili, y ya han pasado años, estamos pidiendo una revisi y urgente profunda; tanto que incluso a los marinos mercantes, se no exigía tener realizado el curso de “Naval Control Ship” dependiente de OTAN directamente.
Seguir igual de feliz y veraneando en la Mareta como si nada ocurriera a nuestro alrededor, es una irresponsabilidad, propia de alguien, como Pedro Sánchez, que se siente rehén de Mohamed VI, por el feo asunto de las grabaciones que posee de su móvil y que fueron obtenidas a través del sistema de espionaje “Pegasus”. Asunto que, le puede costar, incluso la cárcel, si “el moro” decidiera a hacerlas públicas, porque según dicen los expertos, allí aparecen claras y manifiestas traiciones a la patria, penadas éstas, por nuestro Código Penal hasta con 15 años de carcel y perfectamente especificado en los artículos 581 a 588 del libro segundo.
“La mar siempre avisa”
Los marinos viejos lobos de mar, como el que suscribe, sabemos que el océano nunca miente. Antes del temporal, siempre hay señales; como una espuma que no debería estar, un silencio extraño, un cambio de viento que solo perciben quienes han navegado demasiados temporales.
El AMTEC es una de esas señales. No es un incidente aislado. No es una maniobra rutinaria. No es un simple acuerdo bilateral.
Es “un aviso a navegantes”. Un recordatorio de que Marruecos avanza, de que Estados Unidos observa sus propios intereses, y de que Canarias está en medio de un tablero que no ha elegido… Pero del que no puede escapar.
Pedro Sánchez y su gobierno social comunista, deben decidir si quieren seguir mirando hacia otro lado o si, de una vez por todas, “asumen que proteger Canarias, es proteger a España, y a la frontera sur de Europa”
Porque cuando los misiles se prueban a 200 kilómetros, la distancia ya no es un mapa. Es una advertencia.
Por ello se lo voy a decir como lo haría un paisano mío, mauro de Telde como yo… “Demasiado pronto se le vio el hocico al moro o se lavó la cara. Yo estaba allí y me lo gocé toito. Lo recuerdo como si fuera ahora mismo, mi niño. Y si se lo digo es porque sé que hay más allá… ¡Casos se han dado
Fdo.
Julio César González Padrón
Marino Mercante y escritor
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