Según informó esta semana el digital HoraJaén, trece jóvenes de Jaénfueron multados por la policía local por permanecer "congregados" en la calle, mientras comían pipas. "Nos encontramos desamparados frente a la injusticia", comentaban indignados los jóvenes a la prensa de esa ciudad. "Cuando cientos de políticos se escapan impunemente después de robar y defraudar cientos de millones, y no pagan jamás, jamas son condenados y jamas devuelven lo robado. Pero la impunidad no es para todos, solo para los poderosos. A nosotros nos sangran a diario con multas, sanciones, aumentos de impuestos y sanciones estúpidas como estas”
Mientras se encontraban en la calle Juan Eslava Galán, de Jaén, la policía local de esa ciudad abrió 13 actas de sanción , amparándose en la conocida"ley mordaza", que penaliza el hecho de que dos personas o más permanezcan "congregadas" en la calle consumiendo cualquier tipo de bebidas, aunque se trate de zumos. "Teníamos botellas de cerveza, pero ni siquiera las habíamos abierto. Poco antes de que apareciera la policía ya nos disponíamos a marcharnos a nuestras casas". En total, los jóvenes tendrán que pagar mas de 1.200 euros.
La derecha ha temido siempre a las "congregaciones" de gente en la calles. Durante la dictadura, la persecución contra las reuniones fue particularmente escrupulosa. Pese a que las leyes del franquismo indicaban taxativamente la prohibición de grupos de personas en la calle, en las últimas décadas de la dictadura esa normativa sólo se aplicaba cuando se producían convocatorias de manifestaciones o momentos de tensión. No obstante, la población era muy consciente de que en la calle no podían producirse ningún tipo de "congregaciones". Era algo muy asumido por todos. No tiene pues nada extraño que la derecha asuma su herencia genética. No en vano el titular del municipio de Jaén es Javier Marquez, un capitoste provincial del Partido Popular.
Para corroborar la alergia a la "concentración" de personas en la calle, bastaría con recordar los estremecimientos de Esperanza Aguirre durante las grandes movilizaciones del 15 M. Desde las tribunas institucionales, la ex alcaldesa de Madrid vociferaba en contra el peligro de las grandes movilizaciones de aquellas fechas. " ¡Han vuelto los sans culottes!",proclamaba histérica la ultramontana primer edil, evocando a la Revolución Francesa. En ell caso que citamos,sin embargo, nuestros "sans culottes" tan sólo se dedicaban al inocente consumo de pipas en plena calle.
http://canarias-semanal.org/not/19977/1-200-euros-de-multa-a-trece-jovenes-que-se-habian-congregado-y-comian-pipas/
POR ADAY QUESADA / CANARIAS SEMANAL
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