Si alguna vez has paseado por el puerto, seguro que has visto barcos sujetos al muelle por varias cuerdas. Pero en el mundo marinero hay una regla de oro: las "cuerdas" no existen, se llaman cabos. Y la punta de cada uno de esos cabos tiene un nombre propio muy curioso: el chicote.
Entender cómo funcionan los cabos y cómo se amarra un barco es más fácil de lo que parece. Aquí te lo contamos de forma sencilla y sin rodeos.
Las partes de un cabo
Para manejar un cabo en el mar, los marineros dividen la cuerda en tres partes muy claras:
- El chicote: Es la punta o el extremo libre de la cuerda. Es la parte con la que juegas para hacer los nudos.
- El firme: Es el resto del cabo, la parte más larga que se queda tensa o sujeta al barco.
- El seno: Es la curva o bucle que forma la cuerda cuando no está completamente estirada.

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