La Concejalía de Playas, que dirige Eloy Santana, estudia endurecer las sanciones a las personas que hagan caso omiso a las banderas rojas y se bañen aunque esté prohibido. Lamenta que haya «incívicos» que ponen en peligro su vida y en riesgo las de los socorristas.
José Luis Esmoris, coordinador de Proactiva en Canarias, explica que la gente debería respetar la señal como si se tratara de un semáforo. También es partidario, al igual que el concejal de Playas, Eloy Santana, de que es necesario poner sanciones como efecto disuasorio. Apunta que el mayor de los riesgos es el exceso de confianza y perderle el respeto al mar. A veces es traicionero, porque aunque no se vea a simple vista, entraña peligros.
Cada día, cuando los socorristas de Proactiva llegan a las cuatro calas que tienen vigilancia hacen una inspección visual. Tras esta tarea y con el repaso a los partes meteorológicos hacen una primera evaluación y deciden qué bandera izar. Sin embargo, no todo es tan simple, porque en ocasiones el peligro va por tramos. Se han dado casos que en la misma playa se han tenido que acotar espacios definidos con bandera roja, amarilla y también verde.
FUENTE.http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=431460

No hay comentarios:
Publicar un comentario