El negocio que regenta Francisco Melián y Celina Mendoza será visitado este martes por los escolares que participen en el periplo cultural guiado por el cronista oficial.
Telde.- Los
escolares de Telde que participen este martes y los próximos días en la nueva
edición de la iniciativa Recordando Los Llanos de San Gregorio harán escolares
en la churrería Melián, la más antigua de la ciudad, para conocer la historia
del establecimiento de la calle de Lagunetas que regentan actualmente Francisco
Melián, hijo de su primer propietario, y su esposa Celina Mendoza, una pareja
ampliamente conocida y apreciada en el municipio.
El
cronista oficial de Telde, Antonio María González Padrón, será el encargado de
guiar a los alumnos del municipio que participen en Recorrido Etnográfico e
Histórico Artístico. que se celebrará esta semana, de martes a jueves, a partir
de las 10.00 horas, en el marco del programa festivo en honor de San Gregorio.
A través de datos históricos y anécdotas, los escolares se acercarán a los
entresijos del devenir de Los Llanos de Jaraquemada, el origen, estilo y
características del templo neoclásico de San Gregorio, y los aspectos más
relevantes de la imaginería que se conserva en el interior de la iglesia.
Antonio
González Padrón señala que este año se ha incluido en la visita el parque
Franchy Roca –que tuvo también el nombre de la plaza de Arauz y el parque León
y Joven- y la churrería de la calle Lagunetas, donde se les explicará los
orígenes de este establecimiento.
La
churrería Melián la llevan actualmente Francisco Melián Alonso, natural de
Telde, y su mujer Celina Mendoza, natural de Juncalillo (Fontanales). La
churrería la abrió el 19 de marzo de 1960 José Melián Ramírez, padre de
Francisco. Siempre ha estado en esta ubicación (Calle Lagunetas 3).
José
fue animado a montar el negocio por su padre Raimundo Melián Brito, que aunque
nunca había trabajado en una churrería, lo vio como una buena inversión.
Raimundo también ayuda en el negocio haciendo las masas de churro.
Francisco
Melián, nacido en 1966, comenza que ya con 7 años ayudaba en la churrería,
poniéndolo sobre una caja de coñac para poder llegar por encima del mostrador.
Ya luego de mayor trabajó mucho tiempo junto a su padre, que estuvo activo hasta
el año 1990 y murió sólo un año después.
Francisca
(Paquita) Alonso Mejías, madre de Francisco, también ayudaba en la churrería y
era la encargada de hacer el chocolate y también calentaba el agua de la masa
de los churros. Recuerda Francisco que antaño el café se hacía sin cafetera,
“al calcetín”, como se decía antiguamente. Se hacía en realidad con una tela.
Precisa Francisco que en el Bar Baudilio (junto a la Churrería ) se conserva
esta forma de hacer el café.
Descripción
Descripción
El
local es de planta rectangular situado en la planta baja de un edificio de 2
plantas. Tiene varias estancias: zona de despacho, comedor, cocina y baños. La
zona de despacho con una barra irregular forrada de cerámica y parte superior
de acero inoxidable. En una esquina, antes de la entrada a la cocina está la
churrera, con campana de acero inoxidable. El comedor es muy luminoso y en se
encuentra el acceso a los baños.
Churros con Clipper
Churros con Clipper
Se
sigue manteniendo la tradición (según nos cuentan ellos que era así) de
acompañar los churros con Clipper de naranja y/o fresa. Es costumbre después de
comer churros tomarse un vaso de este refresco canario.
El
chocolate se sigue haciendo igual, con leche en polvo, cacao y al fuego. Los
ingredientes que usan para los churros son: harina, agua, sal y levadura,
además del que denominan secreto profesional. No sirven bocadillos, ni alcohol.

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