Receta de Julio González Padrón
La influencia inglesa en la vida cotidiana de los canarios resulta evidente a poco que se rebusque en el habla isleña.
Hay muchas palabras que son una simple deformación fonética de la original en choni”, que están plenamente integradas como canarismos muy usados. (Ver mi "Léxico Canario, Expresiones y nombres Aborígenes)
Una de las primeras voces que aprenden los niños, es la de "Queque”, que es como se denomina por estas tierras canarias al bizcocho típico inglés o "Cake”.
Y ya metidos en tradiciones orales, no estaría mal redondear la reflexión con un ejemplo práctico que alegre el olfato y el gusto, además del oído. Pero como el que en estos berenjenales culinarios se está metiendo no es más que un aprendiz "de cocinilla", vamos a preparar un par de "Queques" muy simples de elaborar pero que quedan "resultones” _ a la vista y gustó, para impresionar a la familia y amigos.
Los ingredientes, por orden de aparición en el reparto como se dice en los créditos de las películas, son:
200 gr de azúcar, 1 naranja o unas zanahorias, 100 gr de mantequilla o margarina, 3 huevos, una pizca de cardamomo (opcional), 200 gr de harina de trigo y un sobre de levadura química.
Se puede elaborar en un robot de cocina, en una batidora o, como yo lo he hecho ahora, usando la Minipimer y algo de “tracción animal” para mover el brazo de arriba hacia abajo sin que sirva para muscularse como el Mr. Propper del anuncio.
La preparación es muy simple y rápida.
En un recipiente se pone primero el azúcar y se le añaden las zanahorias o la naranja con cáscara y todo, según el 'Queque" que deseemos hacer.
Se tritura sin piedad hasta que quede el azúcar y la naranja o las zanahorias bien mezcladas.
Añadir la mantequilla y batir. Incorporar los tres huevos enteros, sin cáscara (nunca está de más advertírselo a los que se inician y a los niños que pueden preparar esta receta sin problemas).
En un recipiente aparte se habrá mezclado la harina y la levadura, que se irá incorporando a la masa anterior poco a poco, para que se mezcle todo bien con la ayuda de la batidora o la Mini primer y no queden grumos.
Todo este proceso sólo dura unos pocos minutos, algo más si se prefiere mezclar todo a mano, sin usar electrodomésticos.
La masa, o el amasijo, como me dijo un mirón con “rintintín” peninsular de los de pá fuera, se vierte en un molde engrasado para horno o en un cómodo y limpio recipiente de silicona y se deja reposar durante unos diez minutos para que la levadura haga su trabajo, tiempo que aprovechamos para ir precalentando el horno a unos 180º.
Para matar el tiempo y el “gusanillo”, en esta ocasión he preparado unas papitas al mojo de cilantro en unos pocos minutitos.
Son facilísimas de hacer, pues basta con cortarlas por la mitad, bien lavadas y sin pelar, dándoles unos cortes a la pulpa para que se guisen mejor.
Se salan y se rocían con un poco de aceite antes de ponerlas en el microondas por espacio de 5 o 6 minutos, teniendo la precaución de taparlas para que no se resequen.
Cuando estén listas, (cuidado al destaparlas en el microondas porque saldrá vapor muy caliente), se les pone el mojito de cilantro por encima o, si prefieren, un poco de pimentón dulce de la Vera y quedan deliciosas como aperitivo o como guarnición de un plato.
En el horno se deberá cocinar la masa durante unos 30 minutos si se hace con naranja y un poco más si es el de zanahoria. Pasado este tiempo mi perrita "Julieta' ansiosa y con la boca hecha agua, avisará para sacar el queque y dejarlo enfriar un poco antes de desmoldarlo y decorarlo al gusto de cada cual.
En mi casa, como en 'los antiguos palacios medievales", Julieta hace las funciones de catadora oficial, en el buen entendido que lo hace encantada, porque sabe que estará riquísimo, en sabor y sabiendo el cariño con que este viejo lobo de mar y además cocinilla, ha puesto al elaborarlo.
¡Que sea a su salud!... ladra Julieta, mientras saborea su parte.
¡Qué cosas!

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