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sábado, 15 de agosto de 2026

Telde, el cementerio de coches a cielo abierto: cuando el abandono sobre ruedas ahoga al municipio Por Joaquín Santana

 cementerio de coches a cielo abierto

Recorrer las calles de Telde se ha convertido en una gincana de chatarra. Da igual el barrio por el que se circule: Jinámar, San Juan, Las Huesas, La Garita o las zonas altas del municipio. La estampa se repite en cada esquina en forma de vehículos abandonados, oxidados, con las ruedas deshinchadas, cristales rotos y acumulación de basuras en su interior. La esperanza de que esta situación cambie parece cada vez más lejana para los vecinos, que ven cómo la inacción municipal convierte el espacio público en un vertedero sobre ruedas.

​El problema no es solo estético o de falta de aparcamiento; se trata de una cuestión de seguridad, salubridad y dignidad vecinal. Cada coche abandonado es un peligro potencial: los riesgos de incendio se multiplican, las fugas de líquidos contaminantes como aceite o líquido de frenos quedan sobre el asfalto y la suciedad que se acumula a su alrededor atrae plagas. La sensación de vivir en una ciudad sucia, descuidada y olvidada se acentúa con cada mes que estos esqueletos de metal pasan inmóviles en las vías públicas.

​La paradoja alcanza tintes casi insólitos al comprobar que ni los espacios más solemnes se libran de esta plaga. En el propio aparcamiento del cementerio de San Gregorio descansan vehículos abandonados desde hace meses, dejando una imagen desoladora en un lugar destinado al recuerdo y al respeto.

La chatarra de cuatro ruedas invanden las calles

Ante este escenario, la gestión municipal queda retratada. La falta de un servicio de grúa propio y eficaz por parte del Ayuntamiento de Telde deja un mensaje claro para la ciudadanía: sus problemas diarios no son una prioridad. Los trámites administrativos para la retirada de un vehículo parecen eternizarse en los despachos, mientras en las calles la chatarra sigue echando raíces.

​Los vecinos de Telde merecen unos barrios limpios, seguros y transitables, donde el espacio de todos no termine convertido en un depósito improvisado de desguace. Sin un plan de choque real, una gestión agilizada de la retirada de residuos urbanos y una voluntad política clara para solucionar la falta de grúas, Telde seguirá siendo una ciudad donde el abandono gana la partida en cada aparcamiento.

Las imágenes mostradas en este artículo es solamente la punta del iceberg

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