![]() |
| Jaulas marinas de Telde |
Y esta sigue bajo el agua después un año de silencio sobre la contaminación en las
playas del municipio.
Por: Julio César González Padrón
Artículo de opinión
Ha pasado casi un año desde que varias playas de Telde —entre ellas Las Salinetas,
Melenara y Taliarte— que se vieron obligadas a cerrar por un episodio de
contaminación marina tan grave como inaceptable en pleno siglo XXI. Un año entero de
preguntas sin respuestas; de versiones contradictorias, de acusaciones cruzadas entre
administraciones y de un silencio institucional que huele peor que el propio vertido.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue esperando algo tan básico como “la verdad”
El 12 de julio de 2025, el Ayuntamiento de Telde, anunció “el cierre inmediato de las
playas de Melenara, Salinetas, Taliarte y La Garita”, tras detectar niveles anómalos de
contaminación fecal en el agua del mar. La alarma se disparó cuando los análisis de la
Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias confirmaron la presencia
de “enterococos intestinales y E. coli”, muy por encima de los límites permitidos por el
Real Decreto 1341/2007, que regula la calidad de las aguas de baño en España.
Desde entonces ha pasado casi un año. Y lo único que ha quedado claro es que, de
forma irrespetuosa con la ciudadanía, “nadie quiere asumir responsabilidades”.
Los informes publicados entre julio y septiembre de 2025 por la Dirección General de
Salud Pública y el Servicio de Análisis del Laboratorio Insular muestran picos de
contaminación que multiplicaban por 10 y hasta por 20 los valores máximos
permitidos.
El 18 de julio, por ejemplo, el análisis en Melenara registró “1.700 UFC/100 ml de
enterococos”, cuando el límite legal es de 200. Estos datos no son opiniones. Son
hechos medidos, firmados y archivados, y, sin embargo, un año después, seguimos sin
saber de dónde procedía el vertido.
“Como de costumbre Administraciones enfrentadas y
ciudadanía desinformada”
El Ayuntamiento de Telde señaló inicialmente a un posible fallo en la red de
saneamiento municipal. El Cabildo de Gran Canaria respondió que sus infraestructuras
funcionaban correctamente. El Gobierno de Canarias pidió “prudencia” y evitó señalar a
nadie y mientras, “los elefantes se peleaban entre sí, quien sufría era la hierba”
Mientras tanto, la empresa responsable de las jaulas de acuicultura situadas frente a
Las Salinetas negó cualquier relación con el episodio, aunque los informes
oceanográficos encargados por el propio Cabildo en 2022, ya advertían de que las
corrientes en esa zona pueden transportar residuos orgánicos hacia la costa en
determinadas condiciones de viento y marea; pero si algo quedó claro entonces, es que
seguimos viendo ahora es una manifiesta descoordinación institucional. Esto es un
auténtico, “juego de sombras”.
Por otra parte, desde agosto de 2025, la ciudadanía espera por “un informe técnico”
definitivo” sobre el origen del vertido y una “comparecencia pública conjunta” de las
administraciones implicadas; “la publicación completa de los análisis” realizados entre
julio y octubre y el tan cacareado como necesario “plan de prevención”, para evitar
nuevos episodios. Pero lamentable, “esto es Telde” y aunque me duela como alguien
que adora a su ciudad, nada de eso ha ocurrido.
El 15 de febrero de 2024, el Ayuntamiento de Telde afirmó qué, “la investigación sigue
abierta”. El 3 de abril, el Cabildo declaró que “no existen evidencias concluyentes”. El
22 de mayo, el Gobierno de Canarias reiteró que “no se puede atribuir el origen a una
sola fuente”. Ya solo faltó otro comunicado del propio Ministerio de Medio Ambiente
del gobierno central; el social comunista de Pedro Sánchez, diciéndonos… ¿Pero de
que se quejan ahora? …Si ustedes son como los alumnos de nuestra LOGSE
socialista; progres sí, pero también burro hasta decir basta, que se lo tragan todo.
Pues si amigo lector, un año después, seguimos exactamente en el mismo punto y nada
de nada ha cambiado. Ayuntamiento, Cabildo, Gobierno de Canarias y Central, “siguen
en Belén con los pastores”.
¿Pero, por qué tanto miedo a la verdad?
Cuando un episodio afecta a la salud pública, al turismo, a la economía local y al
ecosistema marino, la transparencia no es una opción: es una obligación y aquí no vale
el cuento de “las competencias”, porque aquí y en este lamentable caso, todos son
competentes y al mismo tiempo responsables absolutos de la salud pública. Pero por
desgracia, en Telde hemos visto lo contrario; unos “retrasos injustificados” en la
publicación de análisis; “unos informes parciales” sin conclusiones; “declaraciones
contradictorias” entre administraciones y lo peor si cabe, “ausencia total, y pase de
pelota, como buenos políticos de libro, de responsables identificados”. La sensación
ciudadana es evidente… “¿Es que alguien quiere que esto se olvide”
Pero Telde no va a olvidar… Porque el municipio vive de cara al mar, y
la mar para nosotros los teldense, es identidad, economía, cultura, salud y orgullo. Por
eso, lo ocurrido en 2023 no puede quedar enterrado bajo trámites administrativos. No
puede quedar en manos de silencios interesados. No puede convertirse en otro caso
donde “la impunidad se impone al interés público”.
La ciudadanía de Telde tiene derecho a saber. qué “coño” falló; quién falló; por qué
falló y qué se hará para que no vuelva a ocurrir.
Y tenemos derecho y demandamos n que se depuren responsabilidades, caiga quien
caiga, porque no nos tragamos aquello de, … “entre todos lo mataron y él se murió
solo”
El mar ya está limpio. Pero las heridas siguen abiertas. Y seguirán abierta mientras no
haya claridad, justicia y responsabilidad. Porque la verdad siempre sale a flote. Y en
Telde y se lo digo como lo haría un maúro de Los Llano de San Gregorio como yo…Ya
es hora de que aflores ¡Carajo!... Porque ya me tienen caliente compadre. Así que
piquen el toque y arranquen la caña. Además, politiquillos de tres al cuarto, aunque
no lo quieran, les aseguro qué mas temprano que tarde se les va a ver la cara y las
urnas están de nuevo al caer como quien dice. Así que sigan la variada que es mejor
para todos y no se me pongan ahora “peninsular”, que ya tengo mucha edad, mar
vista y salitre en los ojos, como para estar dejándome tomar el pelo por ustedes y les
aseguro que tardo menos en mandarlos a la mierda, que, en retirar ese buen sueldo
público, que cobran religiosamente a final de mes. Qué … ¡Casos se han dado!
¡Qué cosas!
Fdo:
Julio César González Padrón
Marino Mercante y escritor

No hay comentarios:
Publicar un comentario