Desarticulada una red de fraude fiscal en hidrocarburos que distribuía gasóleo modificado por toda España
La
Guardia Civil y la Agencia Tributaria han completado una extensa
investigación, bajo el nombre de operación Casinos-Brulajo, desarrollada
durante más de un año que ha permitido desarticular una compleja
organización
de fraude fiscal en el sector de los hidrocarburos con
capacidad para la distribución de gasóleo modificado por todo el
territorio nacional. De momento han sido detenidas 22 personas de
nacionalidades española, polaca, ucraniana, georgiana y argelina. Del
mismo modo ha sido objeto de la investigación otras 200 personas,
físicas y jurídicas, en España y en varios países europeos por presunto
delito fiscal, de blanqueo de capitales y de pertenencia a organización
criminal.
La
trama contaba con una completa cadena de distribución, que incluía el
aprovisionamiento desde Europa del Este, el almacenamiento en España,
las empresas de transporte y la red de distribución final al consumidor.
Dirigida desde países de Europa del Este y con responsables a lo largo
de toda la costa mediterránea, la organización se estructuraba en
células independientes para que unas pudiesen seguir funcionando si
otras eran detectadas.
Durante
la fase de explotación de la operación, desplegada la semana pasada, se
han registrado cuatro ‘gasocentros’, tres son en Valencia,
concretamente en las localidades de Xativa, Paterna y Silla y otro en
Murcia, todos ellos clandestinos, quedando desarticulados tras la
operación. Se procedió al embargo de más de 130.000 litros de gasóleo
modificado, 1.800.000 euros en cuentas bancarias nacionales y
extranjeras, 45.000 en efectivo, 14 camiones para la distribución, tres
vehículos de alta gama, 19 terminales móviles, 12 ordenadores y diez
inmuebles.
Organización con testaferros y sociedades instrumentales
La
investigación tuvo sus orígenes en actuaciones llevadas a cabo por la
Oficina Nacional de Inspección e Investigación de Aduanas y el Equipo de
Investigación de la Dependencia Regional de Aduanas e Impuestos
Especiales de la Agencia Tributaria en Valencia.
A
partir de ese momento, el Juzgado de Instrucción número 9 de Valencia
pasa a dirigir la investigación policial con la apertura de diligencias
previas, tras la denuncia presentada por la Fiscalía Provincial de
Delitos Económicos de Valencia, con el auxilio de la Agencia Tributaria y
la participación como policía judicial tanto de Vigilancia Aduanera de
la Agencia Tributaria, como de Guardia Civil.
Los
investigadores detectaron que la organización criminal adquiría en
diversos países de la Unión Europea hidrocarburos para la automoción
modificados en su composición técnica para evitar los controles fiscales
comunitarios, y los vendía finalmente en las estaciones de servicio
conocidas como de ‘marca blanca’ o ‘low cost’. En total se han
localizado más de 30 de estas gasolineras distribuidas por la provincia
de Valencia que se abastecían de esta organización.
El
beneficio fiscal de esta actividad era doble: por un lado, el impago
del Impuesto Especial de Hidrocarburos, gracias a la adulteración del
producto; por otro, la falta de ingreso a la Hacienda pública del IVA
que repercutían a sus clientes.
Todo
ello se realizaba a través de una estructura empresarial que incluía
gran número de sociedades instrumentales y de testaferros. La red
disponía, además, de diferentes centros de almacenamiento y distribución
para toda España. La investigación ha permitido identificar diez
‘gasocentros’ clandestinos que distribuían el producto por toda la
geografía española.
Además
del daño causado por el fraude fiscal, estimado en 50 millones de
euros, la actuación de la trama ocasionaba un perjuicio para la libre
competencia y un fraude al consumidor final. Los precios de venta del
producto eran sensiblemente inferiores al precio de mercado,
dificultando enormemente la competencia de otras estaciones de servicio
que ya de por sí se estaban viendo afectadas por la caída de actividad
derivada de la pandemia.
Un producto dañino para los motores
En
cuanto al fraude al consumo, por su composición este hidrocarburo
escapaba a los controles comunitarios antes de su llegada a España y,
por tanto, carecía de garantías de calidad, por lo que su uso continuado
en vehículos podría llegar a producir daños importantes en los motores.
El hidrocarburo modificado que la red introducía procedente de países
del Este incumplía la normativa tributaria e industrial española.
Este
hidrocarburo modificado se recibía inicialmente en las instalaciones de
la organización, y desde allí era distribuido a estaciones de servicio
no abanderadas mediante transportistas de hidrocarburos nacionales,
precisamente para separar -y con ello ocultar- la relación entre los
camiones extranjeros que traían el producto hasta España y las
estaciones de servicio ‘low cost’ que lo vendían al consumidor final.
Por este mismo motivo, la organización tenía establecida una extensa red
de empresas pantalla y centros de distribución para ocultar el origen
ilícito del producto.
En
el despliegue operativo de la pasada semana han participado agentes de
la Guardia Civil en la Comunidad Valenciana y 80 funcionarios de la
Agencia Tributaria, incluyendo personal del Servicio de Vigilancia
Aduanera de la Agencia Tributaria, del Grupo de Delitos contra el
Patrimonio de la UOPJ de la Guardia Civil, Inspectores y Técnicos de
Hacienda del Equipo de Investigación de la Dependencia Regional de
Aduanas e Impuestos Especiales de la AEAT en Valencia, Patrullas del
servicio de Fiscal y Fronteras y de Seguridad Ciudadana de la Guardia
Civil además de Unidades de Apoyo Informático de la propia AEAT.
También
ha sido esencial la colaboración desplegada por Eurojust en la
ejecución de diversos embargos de cuentas bancarias en el extranjero.
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