lunes, 14 de julio de 2014

Los vertidos a las playas dejan solo dos kilómetros aptos para el baño






Los vertidos de aguas residuales debido al mal funcionamiento de dos emisarios en Candelaria han provocado el cierre de seis zonas de baño. Está prohibido acceder desde 2012 a Los Guanches y El Charquito y desde principios de mes se han sumado Las Caletillas, El Charco de Graciliano, la Arena y Cho Vito. Según afirma el concejal responsable de Aguas, Domingo Ramos, unos dos kilómetros de costa se encuentran en buen estado pese a los incidentes registrados.

La Dirección General de Salud Pública mantendrá la recomendación de no entrar al agua en la última área afectada hasta que el Ayuntamiento y la empresa que se encarga del servicio público de abastecimiento, Aqualia, terminen las obras en el emisario.
Este órgano dependiente del Gobierno canario informa de que las analíticas solo se volverán a repetir una vez que acaben los trabajos, porque es cuando se podrá saber si la actuación ha funcionado y, por tanto, si ha acabado con el vertido de aguas residuales al mar que se registró a principios de mes.
El jefe de Inspección Sanitaria y Laboratorio de Salud Pública, Miguel Sosa, detalla que se llevaron a cabo trabajos de mejora pero que hasta el pasado jueves el Consistorio no los había notificado de forma oficial a la Dirección General. "Primero hay que reparar para luego hacer las analíticas, porque no tiene sentido coger muestras antes" para determinar si el agua ya es apta para el baño.
Domingo Ramos tenía la esperanza de que pudieran abrirse las zonas afectadas en Las Caletillas este fin de semana tras llevarse a cabo obras de mejora de las instalaciones, pero aún sigue la recomendación porque se considera que el agua no es apta para el baño. A unos kilómetros de la costa, los candelarieros tampoco deben refrescarse en El Charquito y Los Guanches, también por los vertidos fecales que hay en el mar, una problemática que lleva dándose en este área desde 2012 y que tiene su raíz en los problemas de las canalizaciones de las aguas negras.
En el caso de Las Caletillas, la rotura en la infraestructura se produjo el pasado día 3 y las playas continúan cerradas. El edil de Aguas explica que se han ejecutado trabajos por la vía de emergencia para reparar esta canalización por la que pasan los vertidos residuales. La actuación para arreglar el emisario supone una inversión de 20.000 euros pero, aún así, apunta que hay que cambiarlo debido a su deterioro tras 30 años de funcionamiento, lo que implicará uno desembolso que rondará los 600.000 euros.
El concejal señala que la Corporación buscará el apoyo económico de otras administraciones aunque lo primero es redactar el proyecto para saber cuánto cuesta. Aunque "hay que pensar a corto plazo en el cambio del emisario", Domingo Ramos no supo dar fecha de ejecución pero espera que sea "lo más pronto posible".
Por lo pronto, informa de que los trabajos a ejecutar por tierra ya han finalizado, los cuales corrieron a cargo de Aqualia, mientras que al Ayuntamiento le corresponde la actuación que hay que desarrollar en la parte de la infraestructura submarina.
El emisario de Las Caletillas se obstruyó a 29 metros de profundidad y a unos 300 metros de la costa. Según Domingo Ramos, "si no hubiera habido rotura y no se hubiera llenado de arena, no estaríamos hablando de esta problemática", aunque reconoció que también influye cierta "falta de mantenimiento".
Espera que los técnicos de la Consejería de Sanidad acudan mañana al municipio para recoger nuevas muestras y que se pueda permitir el baño en esta zona en breve. El problema es que, según agrega, hay que fabricar unos nuevos difusores y desde el área de Salud Pública indicaron el pasado jueves que la reparación debe estar concluida para luego llevar a cabo los nuevos análisis.
Respecto al emisario de San Blas, informa de que los trabajos de reconstrucción ya se iniciaron el pasado mes de junio y está previsto que duren entre seis y ocho meses. "Esperamos que a finales de agosto podamos avanzar en la obra para que esté lista a principios de 2015", añade el edil.
 La inversión para esta actuación alcanza los 800.000 euros y es financiada entre el Cabildo de Tenerife, con 600.000, y el Consistorio, que pone el resto.
Mientras permanecen estas seis zonas de baño cerradas, Domingo Ramos defiende que los vecinos siguen teniendo unos dos kilómetros de costa donde poder refrescarse. Asegura que las áreas de Punta Larga, La Viuda, El Alcalde, El Pozo, Olegario y La Hornilla se encuentran en buen estado pero, según criticaron algunos afectados, muchos candelarieros han optado por irse a otras municipios a darse un chapuzón, como al Puertito de Güímar, debido "al mal estado" en el que se encuentra el litoral.
Domingo Ramos afirma no obstante que hay gente que se salta la prohibición de entrar en el agua y denuncia que el Ayuntamiento ha registrado actos de "vandalismo". "Todos los días quitan los carteles" que informan de que no se puede acceder e incluso también se han producido "incidencias en la cabecera del emisario de Las Caletillas". "Han intervenido en unas conducciones quitando el tapón", dice el edil. Por este motivo, pide la "colaboración vecinal para que si lo ven llamen a la Policía Local".
Otros desconfían de las condiciones sanitarias de las zonas que continúan abiertas y muchos defienden que las aguas negras también se encuentran en ellas debido a las corrientes marinas y a que las canalizaciones funcionan mal. Francisco Martín, coordinador local de Izquierda Unida en Candelaria, anuncia que su partido ha llevado al Ayuntamiento y a Aqualia a la Fiscalía por la rotura del emisario de Las Caletillas. La formación también hizo lo mismo con el caso de San Blas y, según apunta, aún está siendo investigado.
"Hay dejación de responsabilidades y pedidos la dimisión del concejal de Aguas y la de Medio Ambiente, Hilaria Cecilia Otazo. El Ayuntamiento ha premiado a Aqualia con 10 años más después de 19 de prórroga y todo esto está putrefacto total", critica.
Para el responsable local, la solución a esta problemática en Las Caletillas radica en la puesta en marcha de la depuradora del Valle de Güímar, que necesita 400.000 euros para que pueda entrar en funcionamiento.
El consejero insular de Aguas, Jesús Morales, recordó sin embargo que el saneamiento es una responsabilidad municipal y que contar con esta nueva infraestructura mejoraría la situación pero no sería la respuesta, "porque algunos emisarios submarinos se quedarían funcionando". De todas formas, asegura que la depuradora forma parte del plan regional del Gobierno de Canarias.
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