Desde hace tiempo
en Telde se viene dando el síndrome del olvido selectivo y que se ha ido
extendiendo a lo largo del tiempo. Aunque sólo sirva de reflexión, sería bueno
que hiciésemos un ejercicio de memoria con la finalidad de que a nadie se le
olvide lo que nuestros políticos apoyan cuando les interesa y en otros momentos
el olvido llega a sus desmemoriadas cabezas.
Hace algunos días, escuchamos una vez más el nombre de las
Escuelas Infantiles municipales de Telde, en boca de quienes estaban a las
puertas de entrar en el nuevo gobierno que se avecinaba en Telde y que parecía
ser una condición sine qua non para entrar a formar parte del mismo.
Días más tarde, los buenos propósitos se quedaron tan sólo
en eso y sin seguir dando respuesta a las familias afectadas y mucho menos a
los 43 trabajadores que se sumaron a las listas del paro en Telde.
Intenté recordar la última vez que el señor Martel se acercó
a APEIT y nos dio su apoyo en nuestra lucha, a padres y trabajadores, como son
las cosas no es que me hubiese olvidado es que nunca se sentó a darnos su apoyo
y ofrecernos su dilatada experiencia.
Que permitan al resto de la sociedad estar presentes y
participar en la búsqueda de acciones
que nos permitan sacar del agujero a nuestro municipio, que abran los
ojos para ver que los ciudadanos ya no son la parte pasiva de las decisiones y
que sean coherentes con las mismas.
Desde estas líneas les pido, a la Alcaldesa y sus socios de
gobierno, a la oposición que no hagan de las Escuelas una lucha entre partes,
que hagamos eficientes un servicio que durante años ha estado al lado de
nuestros menores que ahora han quedado desamparados en un limbo institucional,
que son utilizados en épocas de elecciones pero que a la hora de la verdad a
nadie les importa.
Se han preguntado ¿Donde acuden los menores cuyos padres no
pueden pagar una Escuela Infantil Privada? ¿Dónde comen los niños que estaban
derivados por asuntos sociales? Estas son las cuestiones a las que se debe
responder sin más preámbulos porque nuestro ayuntamiento ante la solicitud de
APEIT de sentarse ante el Gobierno de Canarias para llegar a una solución
factible nunca nos contestó y lo hicimos solas, sin el apoyo institucional que
las Escuelas Infantiles se merecían.
La solución no pasa por Externalizar el servicio, pasa por
hacerlo eficiente y la prueba está en que el cierre de las Escuelas ha costado
al municipio mas de un millón y medio de euros sin contar con los gastos de
abogados y procuradores al que deben de hacer frente ante las demandas de sus
trabajadores.
La educación no debe ser cuestión de partidos sino de
dignidad, de la que se debe ofrecer a los ciudadanos de la cuarta ciudad más
grande del archipiélago.
Desde APEIT velamos por una Educación Pública de calidad
para todos y con la ayuda de todos.

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