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| Julio el de Telde, Gran Canaria |
¿Quedarán celdas disponibles para tanta gente en el Resort Hotel Sanchista Soto del Real?
¿Es el sanchismo una escuela de corrupción?
Por: Julio César Gonzlález Padrón
Artículo de opinón
Este artículo es presuntamente
Muchas preguntas y pocas respuestas, poque hay países que avanzan, otros que retroceden, y luego está España, atrapada en un bucle judicial que se repite con la precisión de un reloj suizo. Cada semana, un nuevo caso que afecta a Pedro Sánchez y a su entorno. Cada mes, un nuevo nombre. Cada trimestre, un nuevo escándalo que se suma a la colección, hasta tal extremo que, “El Sanchismo”, lejos de ser una corriente política, parece haberse convertido en un género narrativo del tipo, “novela negra institucional”, con capítulos que se escriben solos y personajes que surgen como setas después de la lluvia.
La última entrega —porque ya no son noticias, son entregas— nos trae a la directora general de SEPI, María Belen Gualda González; la misma que fuera nombrada por María Jesús Montero, que, a este paso, pronto también la veremos en capilla imputada por corrupción y malversación de fondos públicos, junto a un “fleje” de personas más. En el último caso, junto a Gualda, que va “pá lante” veinte más, y todos “adeptos y simpatizantes sanchitas”. En cualquier democracia madura esto sería un terremoto. Aquí solo es miércoles 1 julio y que… ¡Viva el vino! Como diría el propio Pedro Sánchez.
El ecosistema del Sanchismo; su fauna, su flora y sus sumarios
